Cuatro encapuchados retienen a la directora de un colegio para robar

Miguel Cabana
Miguel cabana LUGO / LA VOZ

LUGO CIUDAD

OSCAR CELA

Fue el sábado por la noche en el María Auxiliadora de Lugo y no le hicieron ningún daño

22 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El pasado sábado, a las diez y media de la noche, la directora del Colegio María Auxiliadora bajaba a cerrar la puerta principal del centro ubicado en la Avenida Ramón Ferreiro como al final de cada jornada y se encontró una desagradable sorpresa en las sala de recepción. Cuatro hombres corpulentos y encapuchados que habían entrado a robar en el colegio intentaron esconderse y apagar la luz cuando vieron que ella avanzaba por el pasillo hacia la sala de recepción. La directora, Concepción Muñoz, al percatarse de los intrusos intentó correr y volver de nuevo sobre sus pasos. Pero uno de los encapuchados fue más rápido, la alcanzó y trató de taparle la boca porque ella daba voces para que alguien la pudiese oír. Concepción mordió la mano del ladrón y evitó que le tapase la boca, pero inmediatamente fue acorralada en un despacho.

¡Cállate y no te muevas!

La encerraron en dicho despacho y uno de ellos le advirtió claramente que si no gritaba ni se movía del lugar, no le pasaría nada, porque vieron sus intenciones de hablar muy alto y utilizar el teléfono para avisar de la situación. Uno de los atracadores sacó de entre las ropas un destornillador de grandes dimensiones como señal de advertencia. Al ver que ella había entendido el mensaje, el ladrón lo volvió a enfundar.

Una vez controlada, los otros revolvieron por completo su despacho y también el de la administradora, sin contemplaciones con los cajones ni con lo que hallaban sobre las mesas. Pero no encontraron ningún dinero ni objeto de valor, porque nunca hay dinero, explicó ayer la directora.

A la vista del fracaso de su operación, los cuatro ladrones emprendieron la huida inmediatamente sin dejar rastro. La directora del colegio llamó a la policía y dio aviso a la comunidad de lo que había ocurrido, pero una vez recolocado todo lo que habían tirado los ladrones, pudieron comprobar que no faltaba absolutamente nada.

Concepción Muñoz explicó que los ladrones entraron tras forzar con una palanqueta una ventana de un ala lateral del edificio y luego cruzaron varias puertas interiores hasta llegar a la zona de dirección y administración del colegio.

En otra ala del edificio vive la congregación de hermanas de María Auxiliadora, de la que forma parte la directora. Pero el resto de las religiosas no se enteraron de lo que le estaba pasando en la zona del colegio a su compañera.