Plantas carnívoras crecen en la sierra de O Courel

En los barrancos de la sierra lucense se encuentra una de las escasísimas especies vegetales gallegas que se alimentan de insectos


monforte

?a presencia de plantas carnívoras en Galicia no es muy abundante ni muy conocida, aunque los científicos y ciertos aficionados a la naturaleza saben desde hace tiempo que algunas de estas singulares especies pueden darse en determinadas zonas de la comunidad. Uno de estos reductos es la sierra lucense de O Courel, donde es posible ver ejemplares de Pinguicula vulgari s, una de las muy escasas variedades autóctonas de vegetales insectívoros.La planta no presenta un aspecto muy agresivo y pasaría desapercibida si no fuese porque suele estar cubierta de bichos inmovilizados. Sus hojas segregan un líquido viscoso que atrae y atrapa a los insectos, cuyos cuerpos son disueltos y asimilados gracias a una enzima especial. En opinión del biólogo y catedrático Javier Guitián, especialista en la flora de O Courel, «la pinguícula no es propiamente una rareza ni una especie amenazada, ya que aparece con relativa frecuencia en toda el área cantábrica y en algunas zonas montañosas de Galicia, pero estas plantas tienen siempre un gran interés científico por su peculiar sistema de alimentación, por lo que merecen una atención especial aunque no se hallen en peligro de extinción». Las pinguículas, junto con las droseras, son las únicas plantas insectívoras gallegas. Los parajes de O Courel en los que crecen son barrancos húmedos con un suelo muy pobre en nitrógeno. Al igual que todas las especies carnívoras, cazan insectos para compensar la escasez de este elemento químico en la tierra. Las laderas rocosas y los campos de turba, terrenos muy desprovistos de nutrientes, son los hábitats donde es posible contemplar estos extraños vegetales.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

Plantas carnívoras crecen en la sierra de O Courel