La autovía Lugo-Santiago suma un nuevo retraso, con un tramo para 2018

Suso Varela Pérez
SUSO VARELA LUGO / LA VOZ

GUNTÍN

Álvaro Ballesteros

Fomento abrirá Arzúa-Lavacolla el próximo año y sigue sin adjudicar Palas-Arzúa

21 feb 2017 . Actualizado a las 12:05 h.

A la autovía entre Lugo y Santiago, la A-54, el parón político del pasado año le ha sentado mal. En octubre del 2015, el presidente Rajoy en persona inauguraba un nuevo tramo, entre Guntín y Palas. Ese mismo día, desde Fomento se señalaba que el 50% del otro tramo en obras, los 18,5 kilómetros entre Arzúa y Lavacolla, estaba finalizado. Pues 15 meses después de aquel comunicado oficial todo sigue igual. Hace unos días, desde Fomento se indicaba que la ejecución del citado tramo era del 51%, con lo que se estaba reconociendo que apenas se había avanzado en la obra.

Ahora, el Gobierno, tras una pregunta del diputado de En Marea por Lugo, Miguel Anxo Fernán-Vello, acaba de contestar que los trabajos se prevén que finalicen en el 2018, cuando en el 2015 la fecha de que estuviesen acabados este mismo año no era descabellada.

El retraso en las decisiones del Gobierno también se dejan notar en los 28 kilómetros centrales de la A-54, entre Palas y Arzúa. El pasado verano tendrían que haber sido adjudicadas las obras. Hubo informaciones el pasado julio que apuntaron que las mesas de contratación ofrecieron sus propuestas de concesión, pero al parecer quedó el asunto en suspenso por posibles bajas (entorno al 40%) en las propuestas, con lo que una obra presupuestada en 121,66 millones (Palas-Melide) quedaba en 70,9 millones.