Los perros que tacharon de agresivos y que solo necesitaban un poco de amor

María Guntín
María Guntín GUITIRIZ / LA VOZ

GUITIRIZ

De izquierda a derecha, seis de los ocho perros de Guitiriz: Dama, Lulú, Coyote, Lali, Trus y Ris.
De izquierda a derecha, seis de los ocho perros de Guitiriz: Dama, Lulú, Coyote, Lali, Trus y Ris.

«Por la falta de alimento, llegaron a comer plástico», explican desde Garatuxa. Los canes vivían en Guitiriz y su propietario apareció muerto en el interior de su vivienda hace unas semanas

07 feb 2021 . Actualizado a las 19:36 h.

Zuke, Dama, Shadow, Lali y Lulú (hembras), Trus, Ris y Coyote (machos) son ocho perros procedentes de una casa de la parroquia de Trasparga, en Guitiriz, cuyo propietario apareció muerto en el interior de la vivienda hace unas semanas. Los animales están desde entonces en Rescates Garatuxa, donde, explican sus cuidadoras, han mejorado mucho con el paso de los días. Al llegar, pesaban entre 10 y 15 kilos menos del peso que les correspondía; tenían otitis, heridas de pelearse entre ellos, conjuntivitis y obstrucciones intestinales puesto que por la falta de alimento, se alimentaban de los plásticos que había tirados en la finca en la que vivían.

Cariñosos y miedosos

Los ocho animales, al contrario de lo que parecía en un primer momento —se dijo que era imposible acceder a la vivienda en la que estaba el cadáver de su dueño porque tenían un carácter agresivo y pasaron días hasta que los canes salieron de allí—, son cariñosos e incluso miedosos como consecuencia de la poca socialización a la que estaban acostumbrados. «Tuvieron que pasar mucho hambre», explica Tamara, una de sus cuidadoras, que en un principio temía que los perros no pudiesen recuperarse física y psicológicamente. Sin embargo, añade, el cambio ha sido más que reseñable. Esta joven aprovechó una de sus libranzas para que los perros pasaran por peluquería y a alguno de ellos lo tuvo que rapar ya que tenían demasiados nudos como consecuencia de la falta de higiene y de las malas condiciones en las que vivían. «Con amor y paciencia todo se consigue», explican desde Rescates Garatuxa, donde se volcaron completamente con estos animales. Los que llegaron en una peor situación son Coyote, Dama y Zuke. El primero está casi ciego y sordo, «necesita una casa de acogida urgente para estar al calor», cuenta Tamara. Cuando Zuke llegó, apenas se le veían los ojos por la infección que tenía.

«No existen animales malos, hay malos propietarios que no saben cuidarlos»

Desde Rescates Garatuxa recalcan que «no hay animales malos» y que lo que existen son «malos propietarios». Reiteran que ninguno de los ocho canes rescatados en Guitiriz son violentos y se extrañan de que no se les retirasen antes a su propietario tras comprobar las condiciones de insalubridad en las que vivían. «Lo tuvieron que pasar realmente mal. Las autoridades competentes deberían ser más estrictas en cuanto a la tenencia de animales porque no todo el mundo esta capacitado para cuidar de un perro y darle una buena calidad de vida», dice Tamara.