Parga, un campo de la feria que quieren cuidar como un jardín botánico

La asociación de propietarios pretende contar con asesoramiento científico en los cuidados que aplique


VILALBA / LA VOZ

Los árboles del campo de la feria de Parga y del entorno, con una carballeira que no deja de causar admiración a quien la ve por primera vez, tienen una antigüedad que se estima superior a cien años. Por ahora no han presentado excesivos problemas, pero la asociación de propietarios del campo de la feria quiere tenerlos en las mejores condiciones.

Con una preocupación propia de quien se ocupa con primor de su jardín, los dueños pretenden disponer de asesoramiento sobre la manera más correcta de afrontar los cuidados. El presidente del colectivo, Xesús Barreiro, explicó ayer que se prevé contactar con el Concello para que la administración local se dirija a algún organismo de la Xunta en demanda de asesoramiento.

«Se levamos cen anos conservando a carballeira, non a vaiamos estragar agora», dijo Barreiro. Hace meses, en la carballeira se realizó una poda, pagada por la asociación de propietarios, e incluso se cortó algún árbol: por ejemplo, se taló un pino que amenazaba con caer sobre la capilla de San José. También, recordó Barreiro, cayó un carballo, que fue reemplazado por un castaño.

El problema no parece estar en el riesgo de caída de más árboles ni en la necesidad de aumentar el número de plantas; pero se quiere contar con asesoramiento científico para que las tareas que se lleven a cabo sean las correctas y favorezcan la conservación de ese céntrico lugar en las mejores condiciones.

 Mejoras

Del interés de los dueños del campo de la feria por mantener el recinto en buen estado no hay duda, puesto que en los últimos meses se han realizado diversas mejoras. Así, se colocaron nuevos canalones en cobertizos donde aún estaba pendiente la instalación y se puso zahorra en una parte del suelo donde suelen colocarse vendedores en días de feria.

Ingresos que proceden de los dos mercados mensuales

La asociación de propietarios decidió recuperar la gestión de la feria -en la localidad hay dos mercados mensuales- en el 2017. La decisión supuso también que el colectivo pasó a ingresar directamente una cantidad de dinero procedente de los puestos instalados, que pagan un euro por cada metro lineal ocupado. El sistema anterior consistía en una puja entre los propietarios, con un ganador que mantenía ese cargo durante dos años. La asociación recibía un canon anual de 8.000 euros. Solo la renovación de los canalones, efectuada en dos fases, supuso un desembolso de más de 2.000 euros para el colectivo, que también realizó últimamente otras actuaciones en la localidad: por ejemplo, colaboró con comerciantes en la fiesta de Santo Estevo (26 de diciembre).

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