La misa que empezó en un pueblo y acabó en otro 

Un sacerdote de Terra Chá repartió la celebración de oficios de Semana Santa por varias parroquias


Vilalba

Celebrar las dos primeras partes del oficio de Viernes Santo en Labrada (Guitiriz) y las dos últimas en Momán (Xermade). ¿Parece raro? Pues veamos lo que ocurrió el Sábado Santo: bendición del fuego y de las velas en el Alto de Xestoso (Monfero) y del agua en Val do Xestoso (Monfero). Fue lo que realizó, un año más, el sacerdote Luis Rodríguez Patiño, que atiende esas parroquias así como la de Cambás (Aranga).

Por extraño que pueda parecer, el cura asegura que es la única manera de poder cumplir con los oficios, y agrega que de otro modo sería imposible estar presente en todas las parroquias. Además, agrega, hay fieles que se desplazan de una parroquia a otra para asistir a la totalidad de la celebración religiosa, con lo que así se fomentan las relaciones sociales.

No son el sacerdote y algunos fieles los únicos que se desplazan por esa zona en Semana Santa, sino que también las imágenes religiosas son compartidas por las parroquias. De Momán salió una imagen de la Dolorosa; de Xestoso, una cruz y una talla de la Virgen; de Cambás, sendas tallas de la Virgen de las Angustias y de San Pedro... Antes, de una parroquia a otra eran trasladadas en remolques de tractores; ahora, precisa el párroco, la situación se ha modernizado y se usan remolques de turismos. 

Son varias las cofradías de esas parroquias que colaboran activamente en la preparación y en la celebración de esta peculiar Semana Santa. El Sábado Santo, tras los oficios, tuvo lugar una cena de amistad en Momán. 

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