La revolución rural se vive en Friol

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

FRIOL

Imagen de la parroquia de Nodar, que está incluida en el plan de permutas
Imagen de la parroquia de Nodar, que está incluida en el plan de permutas Carlos Castro

La iniciativa privada y el apoyo público estimulan la vida en el campo

13 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La evolución silenciosa del campo tiene su epicentro en Friol. Una plataforma que se pone en marcha por iniciativa del Concello para ayudar a los negocios, establecimientos de todo tipo pero con clara presencia de los agroalimentarios, durante la pandemia; un plan de permuta de fincas agrarias que abarcará unas 200 hectáreas, más de lo previsto cuando se iniciaron los trabajos; una firma asentada en el municipio, gestionada por una familia con raíces friolenses, consigue un premio a la innovación en un certamen del Ministerio de Agricultura... Son tres ejemplos que tienen Friol como escenario y que han sido puestos en marcha por la iniciativa pública y por la privada. ¿Hay un modelo Friol? El alcalde, José Ángel Santos, opina que las iniciativas del municipio, por lo menos las relacionadas directamente con el Concello, pueden ser desarrolladas en otras zonas con un perfil de agricultura y de ganadería algo parecido.

Ventas

Nuevas salidas al cerrarse un canal muy conocido.

Debido a la pandemia, ni el año pasado ni este se celebró la Feira do queixo de Friol e do pan de Ousá. La iniciativa, organizada por el Concello, se puso en marcha a principios de los noventa y exhibe un notable poder de convocatoria. Al faltar los miles de personas que acuden cada año, el Concello buscó una alternativa. Así nació la plataforma Compra en Friol, en la que se integraron unos 30 negocios, para facilitar la venta por Internet. Meses después el Concello entró en la plataforma www.ruralsell.com, en la que las empresas operan de una manera similar a la de Amazon.

Impuestos

Más gasto en el comercio local.

El Concello aplica una bonificación del 95 % en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) a fincas con construcciones relacionadas con actividad agrícola y ganadera. Hay unas 7.500 parcelas en esa situación, y la bonificación supone unos 300.000 euros menos de recaudación anual. Santos subraya que si las arcas municipales ingresan menos, hay también más movimiento económico en el municipio, ya que cree que buena parte de ese dinero se gastará en negocios friolenses. Con esa medida del Concello, por ejemplo, una explotación con unas 40 hectáreas en las que están los silos, las naves del ganado y otras construcciones paga al año unos 30 euros; sin la bonificación, unos 600.