El legado oculto del «Picasso gallego»: una colección con futuro incierto

Sus cuadros, su casa y sus animales están ahora en manos de su hijo

Los cuadros de Labajjo reposan por toda la casa de su hijo
Los cuadros de Labajjo reposan por toda la casa de su hijo

LUGO / LA VOZ

A mediados del mes de octubre del año 2019, una dramática noticia sacudía la provincia de Lugo. Labajjo Grandío, un afamado pintor considerado por muchos el Picasso gallego por su estilo abstracto y surrealista, fue hallado muerto en su casa de Friol, parcialmente devorado por sus animales. Llevaba días fallecido. Con su muerte, comenzó un proceso legal centrado en un aspecto clave: su herencia. Más de 70 cuadros de un alto valor debían cambiar de dueño. Casi un año después, tras haber sido custodiados por el Concello de Friol y la Guardia Civil, tanto las obras como la vivienda y los animales de Labajjo terminaron en manos de Gustavo, uno de sus hijos. Desde entonces, gran parte del legado de uno de los pintores más llamativos del siglo XX en Galicia descansa en las paredes y el suelo de un hombre que se dedica a la maquinaria agrícola, y que admite no importarle en absoluto el mundo del arte.

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El legado oculto del «Picasso gallego»: una colección con futuro incierto