«O lobo xa non ten moito que comer no monte, e vén ao pé das casas»

El PSOE de Friol pide que se le dé comida para que no ataque a ganaderías, pero la normativa impide aplicar la medida


VILALBA / LA VOZ

Si se repasa la lista de lugares en los que el lobo ha sido visto o ha atacado en los últimos meses en la comarca, dos de las características destacadas son la cercanía a lugares habitados y la abundancia de fincas con animales dentro. Lejos parecen quedar los tiempos en los que el lobo se movía por zonas altas, en donde encontraba suficiente alimentación.

El PSOE de Friol, municipio repetidamente afectado por ataques de lobos en los últimos meses, plantea que el Concello se dirija a la Xunta para solicitar más agilidad en las ayudas a los ganaderos afectados por incursiones y que también se estudie dejar comida en el monte para que así el lobo se acerque menos a fincas con ganado.

 CONTRATIEMPO

Una medida que hoy es imposible de aplicar. La obligatoriedad de que el ganado muerto sea recogido es una medida cuyo origen coincide con la aparición de los casos de vacas locas, que en España se dieron a principios de la pasada década. Jacobo Feijoo, responsable de Desenvolvemento Rural de Unións Agrarias (UU.AA.), explicó que modificar esa situación era, desde hace años, una reivindicación de su organización. Para Feijoo, lo que podría hacerse en Galicia debería de inspirarse en Asturias. En la zona oriental del Principado, dentro de terreno perteneciente al Parque Nacional de los Picos de Europa, hay un cebadero de buitres. «É o que se fixo toda a vida», resumió Feijoo, convencido de que la idea podía servir para estos tiempos. En A Lama (Pontevedra), el año pasado se estudió instalar un comedero para buitres, aunque la decisión quedó finalmente aplazada por división vecinal. De haber prosperado la medida, los ganaderos podrían dejar reses muertas por cuya retirada ahora pagan.

CAUSA

Falta de alimentación que obliga a moverse. Para algunos, que el lobo se mueva por lugares que antes no frecuentaba es una muestra de su necesidad de moverse para alimentarse: «No monte xa non ten moito que comer», opina Jesús Veres Rosende, cazador de Guitiriz. «Por eso vén ao pé das casas», afirma. En este municipio, en los últimos años, se han dado varios casos de ataques de lobos a perros de caza; hace varias semanas, incluso un mastín apareció con heridas que parecían causadas por un lobo. En otras zonas de Terra Chá, en cambio, parece más rara su proximidad a viviendas: «Nesta zona non vén ás casas», manifiesta Javier Prieto, ganadero de Labrada (Abadín). Esa parroquia es una de las afectadas por ataques de lobos, aunque el ganado caballar que vive todo el año al aire libre, no el vacuno, suele ser la víctima de sus incursiones.

 CONTRAPUNTO

Reservas suficientes y presas fáciles. En los últimos tiempos es relativamente frecuente ver buitres en la sierra del Xistral o en Campo do Oso, zona limítrofe de Mondoñedo y de A Pastoriza. Su presencia implica presencia de animales muertos de los que se alimentan, por lo que también se puede asegurar que hay en esas zonas comida suficiente para lobos. Un experto en biodiversidad que pidió no ser citado manifestó que en los montes y en las partes altas de la Terra Chá todavía hay suficientes animales -jabalíes pequeños o zorros, por ejemplo- para que el lobo se alimente. Que ataque a ovejas, dijo, no es una muestra de falta de comida sino de elección de presas más fáciles.

RESERVAS

Hay animales muertos que no se retiran. Si un ganadero descubre que el lobo le ha matado un animal, debe cursar el correspondiente aviso para que la res sea retirada. Pero si se trata de un animal que carece de identificación -cuestión que no resulta rara, sobre todo en el ganado caballar-, la recogida ya no se lleva a cabo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

«O lobo xa non ten moito que comer no monte, e vén ao pé das casas»