La niña de siete años que apareció muerta en su cama de Muimenta, Cospeito, fue asfixiada presuntamente por su madre

Tania Taboada LUGO

COSPEITO

Lápida de la pequeña
Lápida de la pequeña Cedida

Los informes forenses acreditan que Desirée Leal no falleció por envenenamiento o intoxicación, aunque se hallaron cantidades mínimas de antidepresivos en la sangre y en el estómago

15 jul 2019 . Actualizado a las 22:09 h.

Desirée Leal, la niña de siete años que el pasado día tres de mayo apareció muerta en su cama de Muimenta, en Cospeito, falleció a causa de una asfixia por compresión que le pudo ser aplicada probablemente con una almohada por su madre. Aunque en el informe no se especifica el objeto con el que la pequeña fue asfixiada, todo apunta a que fue con una almohada, puesto que en los extremos de esta se hallaron restos de sangre. Así lo desvela una parte del sumario del caso, cuyo secreto ya está levantado, en el que no hay dudas sobre que la autora de la muerte de la pequeña fue su propia madre, Ana Sandamil.

Los informes forenses acreditan que en el cuerpo de la menor se hallaron cantidades mínimas de antidepresivos, lo que desmontan varias de las versiones que su progenitora dio a los investigadores en sus declaraciones. Los hechos se remontan a las ocho de la mañana del día tres de mayo cuando la madre de la menor acudió a la habitación de la abuela materna en pijama y le comunicó: «A Desi morreu». Manifiesta además que la menor pudo beberse una botella de agua con antidepresivos que ella había dejado en la habitación para tomarla. Una versión falsa que se desmontará más tarde porque la botella que contenía esas sustancias no se encontraba en la mesita de noche.

Otra de las pruebas que desmienten las versiones de Ana Sandamil son los resultados de la analítica. En la sangre y en el estómago de la menor se encuentran restos de antidepresivo (trazodona), pero el análisis de Ciencias Forenses revela que la cantidad hallada es mínima (0.03 mg/l) y la cantidad letal son once o doce miligramos, muy por debajo de la cantidad terapéutica. Alguien que esté tomando esta sustancia arrojaría en una analítica un resultado de 0,7 mg/l, por lo que si la niña estuviera siendo medicada arrojaría una cantidad mayor en sangre. Además, a la pequeña Desi le analizaron el cabello y aquí no se hallaron restos de fármaco y cuando existe un consumo de este medicamento durante meses, queda reflejado en el pelo. (Si alguien consume drogas o tóxicos, da positivo en sangre 24 o 48 horas antes; en orina en 48 o 72 horas y en cabello, un centímetro por mes. Si a Desi la hubiesen envenenado aparecerían también restos en el pelo).

La madre de la pequeña Desi, que fue enviada a prisión por la jueza que lleva el caso, sigue ingresada en el HULA, en el módulo de psiquiatría. Por sus declaraciones se evidencia que llevaba meses con manía persecutoria, creyendo que hablaban mal de la pequeña los compañeros de clase, que la seguían, que le escondía cosas. Ofrece versiones totalmente contradictorias en sus declaraciones.