Discusiones e insultos en la Diputación mientras las residencias sigue sin abrir

El PSOE dice que los centros están cerrados porque el PP no disuelve Suplusa, y los populares se anotan un tanto con el de Castroverde


lugo / la voz

El debate político entre los grupos de la Diputación de Lugo hace tiempo que entró en un bucle de reproches, discusiones sin avances e insultos, siendo, principalmente, la gestión y apertura de las residencias, con el control de Suplusa por el medio, el gran problema que enquista el desarrollo de una institución democrática. Un ejemplo se vivió ayer en el pleno donde las acusaciones del pasado, con referencias cruzadas a mentiras y engaños, y las advertencias del futuro (el gobierno presentó una demanda en el juzgado para disolver la empresa pública) volvieron a poner de manifiesto que este mandato ya no tiene arreglo.

El BNG presentó una moción para pedir la disolución de Suplusa, el órgano que tuvo la encomienda de gestión de las residencias. «É inaceptable a insurrección de Suplusa e o enfrontamento coa Deputación sen que haxa visos de acordo, co risco de que se sigan tomando decisións que no futuro poderían pagar os veciños, por iso é necesario disolvela», defendió el diputado nacionalista Xosé Ferreiro.

Desde el gobierno, además de interponer la citada demanda, siguen con la idea de finiquitar Suplusa, a la espera de los informes que avalen su postura. «Foi útil para os concellos e os veciños, pero pasou a crear problemas onde non os había, e como exemplo o impago das nóminas dos traballadores», señaló la socialista Pilar García, quien conminó al PP, «que ten a maioría no consello e no pleno», a que disuelva la entidad como paso necesario, dijo, para poder abrir las residencias. Incluso, apuntó que retirarían el recurso judicial si el PP apoyaba la moción.

Los populares, en boca de Juan Carlos Armesto, defendieron el trabajo que hace Suplusa, afearon a PSOE y BNG que se hayan marchado del ente y no defiendan en su consejo sus propuestas y pidió al gobierno que retirase la demanda y presentase «unha proposta de goberno con informes xurídicos». Armesto apuntó: «Pódenme dicir que cambiou para que hoxe non sexa útil? Pois que en vez de estar presidida por Campos está por Martínez, ‘un señor que lo dio todo por el PSOE’ e que agora xa non é amigo». Finalmente, PP y el alcalde de Becerreá rechazaron la disolución de Suplusa.

El caso Castroverde

El debate volvió de nuevo a salir con una moción del PP que pedía que la Diputación ceda la residencia y el centro de día de Castroverde al Concello, con el apoyo de todos salvo del PSOE, y la petición de una ordenanza de precios públicos para las residencias provinciales, que también salió adelante con los votos de PP y Martínez. La portavoz del PP, Elena Candia, alabó en sus palabras al regidor de Castroverde, del PSOE, por haber intentado más que nadie que se abriese el centro, inaugurado en el 2015 por Besteiro.

El Concello de Castroverde pidió a la Diputación que le cediese la residencia para abrirla. Desde el gobierno señalaron que el presidente Darío Campos y el alcalde tienen pendiente una reunión en la que podrían dar pasos para la apertura del centro. Campos advirtió al PP que la Diputación no puede presentar una ordenanza hasta que no esté aprobado el régimen jurídico y recordó la autonomía local de los concellos.

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