Los «gravísimos» delitos de la operación Rei, otra macro investigación judicial fracasada

josé Fernández LUGO / LA VOZ

CASTRO DE REI

balado, lIBRE. pradero

Casi veinte imputados al principio, ocho en el banquillo y, al final, todos quedaron absueltos

20 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Empezó con una veintena de imputados, pero el fiscal (que ya las veía venir) hizo una poda y dejó la lista en ocho. Finalmente todos absueltos. La operación Rei, que durante muchos meses estuvo en los medios, como una investigación por graves delitos, finalmente acabó pinchando. El tribunal que se encargó de dictar sentencia, además de no ver hechos delictivos tuvo que anular la orden de las temidas escuchas telefónicas porque fue mal dada y, por lo tanto, todo lo conseguido fue de manera ilegal. Asombrosamente, la instructora ordenó escuchar al presidente de la cooperativa de viviendas León XIII y a un funcionario de la Xunta a los que no llegó a imputar. Luego, en base a esas escuchas montó la operación.

«No existe prueba válida de que los acusados se concertasen para aprovechar la mayoría de que disponían en la corporación y repartir entre ellos las decisiones de contratación de obras, adjudicándoselas a empresas en las que alguno de ellos mostraba interés por cualquier motivo». Así se expresa la sentencia a modo de resumen general. A continuación se recogen los razonamientos de cada una de las acusaciones.

Pistas polideportivas

Sin prueba. «No existe prueba alguna de que los acusados decidiesen previamente el adjudicatario de la construcción de las pistas en Castro Ribeiras de Lea», dice el fallo. El tribunal recuerda que el exalcalde reconoció que le preguntaron a la adjudicataria por otras empresas para invitar al concurso, «pero no porque una de ellas era la previamente elegida (...) sino porque era difícil encontrar tres empresas». El adjudicatario dijo que no mostró interés y que ni Valiño (alcalde) ni Balado (concejal) hablaron con él.