Los «gravísimos» delitos de la operación Rei, otra macro investigación judicial fracasada

Casi veinte imputados al principio, ocho en el banquillo y, al final, todos quedaron absueltos


lugo / la voz

Empezó con una veintena de imputados, pero el fiscal (que ya las veía venir) hizo una poda y dejó la lista en ocho. Finalmente todos absueltos. La operación Rei, que durante muchos meses estuvo en los medios, como una investigación por graves delitos, finalmente acabó pinchando. El tribunal que se encargó de dictar sentencia, además de no ver hechos delictivos tuvo que anular la orden de las temidas escuchas telefónicas porque fue mal dada y, por lo tanto, todo lo conseguido fue de manera ilegal. Asombrosamente, la instructora ordenó escuchar al presidente de la cooperativa de viviendas León XIII y a un funcionario de la Xunta a los que no llegó a imputar. Luego, en base a esas escuchas montó la operación.

«No existe prueba válida de que los acusados se concertasen para aprovechar la mayoría de que disponían en la corporación y repartir entre ellos las decisiones de contratación de obras, adjudicándoselas a empresas en las que alguno de ellos mostraba interés por cualquier motivo». Así se expresa la sentencia a modo de resumen general. A continuación se recogen los razonamientos de cada una de las acusaciones.

Pistas polideportivas

Sin prueba. «No existe prueba alguna de que los acusados decidiesen previamente el adjudicatario de la construcción de las pistas en Castro Ribeiras de Lea», dice el fallo. El tribunal recuerda que el exalcalde reconoció que le preguntaron a la adjudicataria por otras empresas para invitar al concurso, «pero no porque una de ellas era la previamente elegida (...) sino porque era difícil encontrar tres empresas». El adjudicatario dijo que no mostró interés y que ni Valiño (alcalde) ni Balado (concejal) hablaron con él.

agua a loentia

A la empresa de la familia de una concejal. La obra fue para una empresa de los hermanos de la exconcejal Ana María Canto, a la que el fiscal retiró la acusación. La sentencia da credibilidad a lo manifestado por el entonces alcalde que dijo que la secretaria no puso ningún problema para dársela a familiares de la edila. El fallo también dice que tampoco hubo irregularidad en el contrato del abastecimiento a los núcleos de Capela de San Cidre y otros, que también fue objeto de investigación.

Pavimentaciones

Para no perder el dinero. El tribunal tampoco aprecia irregularidades en la concesión de la pavimentación de la plaza de García Abad y otras dos calles en Castro de Rei. Recuerda que el concejal Balado recordó que el objetivo era no perder la subvención que daba el Estado y que no tenía interés en que la empresa adjudicataria emplease a una conocida suya, que ya estaba trabajando de antes en la empresa.

los polémicos contratos

Múltiples versiones. La contratación de personal dentro de un programa de fomento del empleo también fue otra de las acusaciones que recayó sobre los acusados. Estos no formaron parte del tribunal de selección y accedieron a las plazas las personas que tuvieron mejor puntuación de la selección que hizo el tribunal. En este sentido la sentencia destaca lo que dijo el funcionario e interventor accidental del concello, actualmente jubilado, que fue el que desempeñó como presidente del órgano de selección. Este funcionario recordó que la lista de personas que podían ser contratadas la mandó el INEM.

El «marbella»

El edificio de la discordia. Dice la sentencia que, con respecto a la problemática del edificio de viviendas, sito en la avenida Terra Chá de Castro Ribeiras de Lea, conocido como Marbella, que fue construido sin ajustarse a las condiciones establecidas en la licencia, «según el informe del arquitecto técnico de la Mancomunidade da Terra Chá, no existe prueba de que con conocimiento de su obligación de incoar el correspondiente expediente de reposición de la legalidad y a las reclamaciones de uno de los interesados, el alcalde o la secretaria retrasasen maliciosamente la incoación de dicho expediente». Valiño hizo gestiones con la Xunta para resolver el problema, dice el fallo.

Añade la sentencia que «la vía para la solución de la ilegalidad del llamado edificio Marbella está claro que ha de ser la contencioso-administrativa». Dice también que está pendiente un recurso ante dicha jurisdicción interpuesto por el promotor de la obra contra el concello y un vecino que fue quien reclamó con insistencia.

halógenos para valiño

«Iba a cobrar al cuñado». Con relación a unos halógenos que el adjudicatario del suministro de luz al campo de fútbol y a la piscina de Castro puso en la casa del alcalde, la sentencia destaca lo que dijo el empresario en el sentido de que esa obra no era del Concello sino de la Diputación y que en la obra en la que Valiño tenía su vivienda su relación era con el promotor que era cuñado del regidor y por eso le dijo a este que los halógenos se los cobraría a su cuñado.

El ascensor

No faltaron a la verdad. El tribunal de la Audiencia llegó a la conclusión de que ni el alcalde, ni la secretaria, ni un arquitecto hubiesen faltado a la verdad al hacer constar que la obra del polémico ascensor del consistorio estaba terminada sin ser así como consideraba el fiscal.

Un «Detalle» por ayudar

Las botellas de vino. Un empresario fue acusado de tratar de compensar a Valiño por darle obras de la Diputación cuando este era diputado y miembro de la mesa de contratación. Recuerda la sentencia que la en la mesa hubo más políticos y que no hay prueba de que el empresario diese algo a este en un encuentro que tuvieron. Solo consta que el empresario trató de entregar al regidor unas botellas de vino, pero no se concretó en ningún momento que este las hubiese aceptado.

¿Volverá a repetirse esto?

Eso se preguntan muchos ciudadanos con cara de pasmo ante la justicia. Esa justicia que se representa como una mujer con los ojos vendados y una balanza en la mano, pero que quizá esté completamente ciega o tuerta y tenga la balanza trucada. Porque la Audiencia dice que no había motivo para pinchar teléfonos ni había delito en todo lo investigado por la jueza. (¡!)La sociedad se escandaliza cuando ve que son inocentes aquellos que fueron grabados, detenidos, esposadas, llevadas a calabozos, y tratados como delincuentes para escarnio público en los medios de comunicación durante años. ¿Y en Lugo puede repetirse esto? Son muchas las operaciones abiertas y los avisos dados sobre los tiempos excesivos y las investigaciones casi colectivas más que individuales. Sería un grave daño social si se repitiese.

«El tiempo pone a todo el mundo en su sitio», asegura Valiño

El exregidor socialista de Castro de Rei, acogió con gran satisfacción la sentencia absolutoria después de «todos estos años de sufrimiento». Expresó que la situación no solo le causó daño a él sino que también afectó a sus padres y a su hermana. «Fueron muchos años de espera, porque la justicia es lenta, pero el tiempo pone a todo el mundo en su sitio», indicó Juan José Díaz Valiño, que acabó dejando la alcaldía como consecuencia de la investigación a la que se vio sometido.

Reclamó prudencia a la hora de poner en marcha operaciones como la que él tuvo que vivir y, a pesar de ser detenido, llevado al calabozo y conducido esposado al juzgado, advirtió que no guardaba rencor a nadie. «Quiero creer que todo el mundo actúa y trabaja con la mejor intención, sin ningún pliegue por detrás», declaró a Efe el exalcalde.

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