Los policías no descubrieron que los ediles acusados llegaran a lucrarse con los contratos


Las declaraciones de los investigadores que trabajaron en la operación aportaron opiniones, pero aparentemente no grandes pruebas. Contaron que en las conversaciones telefónicas que escucharon y luego transcribieron, Valiño y los concejales implicados hablaban de dar obras «a fulano y a citano», pero cuando el abogado del exalcalde (que el día anterior vino a decir que una cosa es lo que se habla y otra son los hechos) les preguntó si habían hecho alguna comprobación para saber si los empresarios que participaban en las adjudicaciones estaban de acuerdo entre ellos, le dijeron que se limitaron al seguimiento telefónico y a revisar los documentos obtenidos en el registro del consistorio. Y le aclararon al letrado que antes no habían hecho ninguna comprobación «porque sería levantar el asunto».

«¿Se hizo la adjudicación a la mejor oferta?», preguntó el letrado del exalcalde a uno de los investigadores. Y la respuesta fue: «No se lo puedo confirmar». Otra pregunta del abogado: ¿Los proyectos estaban hechos cuando se producían las conversaciones telefónicas. Respuesta del policía: «No sé exactamente, habría que ver obra por obra».

Dos de los agentes expresaron que no podían constatar que hubiese un «lucro tangible» para los acusados». «¿Las obras beneficiaban al pueblo»?, preguntó un letrado. Y la respuesta fue: «No puedo precisar».

Los peones

«Quien contrataba era el alcalde». A Valiño el fiscal también le atribuye contrataciones a dedo. Ayer declaró como testigo el presidente del tribunal de unas plazas de peones. Este recordó que los examinadores no hacían los contratos. El trabajo de estos se limitó a revisar los aspirantes y que no hubiesen estado contratados por nueve meses durante los tres últimos años. Si había alguno que no cumplía lo establecido en la orden que regía la contratación lo advertía. «Nosotros formábamos parte del órgano de selección, pero no de contratación», dijo el presidente. Añadió que las contrataciones las realizaba el alcalde.

La cuñada

El regidor llamó a su esposa. Un policía dijo que el contratista de los servicios de la piscina llamó al alcalde para saber si seguía interesado en un puesto. Este habló con su esposa y finalmente contrataron a la cuñada. Fue por 15 días dijo el exalcalde Valió en la primera sesión.

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