El Centro de Investigación de Rozas estará acabado a finales de año

En dos meses harán las primeras exhibiciones europeas de UAV


lugo / la voz

Las obras del Centro de Investigación Aerotransportada de Rozas tendrán que estar concluidas a finales de este año para, en los dos siguientes, dotarlas del equipamiento necesario para convertirlo en referente europeo en aviones no tripulados. Las instalaciones fueron recorridas ayer y anteayer por representantes de las empresas -doscientas según los datos de la Consellería de Economía y entre ellas multinacionales como Airbus, Boeing, Inaer, Augusta Westland o Elbit Systems- que están interesadas en unirse a la iniciativa de la Xunta de convertir Rozas en un polo tecnológico e industrial de aviones no tripulados. Las explicaciones las realizaron el subdirector de experimentación del INTA, Bartolomé Marqués y Neves Seoane, física de la atmósfera, que junto con la ingeniera aeronáutica Ana Corrales, diseñaron el proyecto.

El conselleiro de Economía, Francisco Conde, acompañó a los representantes de las empresas y de los centros tecnológicos, que fueron informados de las infraestructuras con las que contará, que ya están en obras y de los servicios y equipamientos que pondrá a disposición de los usuarios. Recordó que la inversión entre la Xunta y la administración central rondará los 55 millones de pesetas.

Ave en peligro

Diez millones de euros es el presupuesto que destinarán a la construcción de un hangar, de 40 metros de ancho, por otro tanto de largo, que está en marcha; al vallado con malla cinegética, de los 9 kilómetros de perímetro de las instalaciones, con medidas de protección para un ave en peligro de extinción que anida en el aeródromo, el zarapito y a la reforma de la torre de control, en la que instalarán un radar secundario, entre otras obras.

Desarrollo europeo

La conservación del ave, según pusieron de manifiesto supuso largas negociaciones con Medio Ambiente. Esta primavera hubo cuatro nidos y solamente nacieron polluelos de uno.

El subdirector del INTA apuntó que las dimensiones del hangar obedecen a que uno de los objetivos del CIAR es que se convierta en centro de investigación de estructuras europeas para el desarrollo de aviones no tripulados. Dijo que tenía el apoyo explícito de la Comisión Europea.

Los técnicos del INTA explicaron a empresas y conselleiro que dentro de dos meses comenzarán las primeras exhibiciones de UAV, aeronaves en las que según Marqués «nos toca ser pioneros». Las primeras demostraciones serán en Rozas, pero las trasladarán posteriormente al punto que designe Europa.

En estas exhibiciones utilizarán dos de los UAV, cuyo funcionamiento explicaron a los empresarios. Uno es el ALO PT 09, de 50 kilos de peso y el otro el SIVA. Los harán volar en un espacio controlado, junto con un velero del INTA. «Somos -dijo- una punta de lanza. Nuestro objetivo es demostrar que los UAV son tan seguros como los aviones tripulados, con los máximos de garantías.

Seguridad

El INTA no solo tiene pensado vallar el recinto del aeródromo de Rozas, sino que instalará cámaras y establecerá controles de acceso con la finalidad de garantizar, según explicó Marqués, la privacidad de las instalaciones.

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