Alejandro Novás, emprendedor lucense: «Antes de la pandemia, en un fin de semana facturamos un millón de euros»

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

BEGONTE

Alejandro Novás
Alejandro Novás

El de Begonte ha encontrado en el márketing «online» la llave hacia sus sueños

11 jul 2021 . Actualizado a las 10:05 h.

La vida de Alejandro Novás es la del mito del empresario hecho a sí mismo. Nacido en Begonte en una familia humilde hace 31 años, una dolencia intestinal le llevó al emprendimiento, y la necesidad de derribar sus miedos acabó convirtiéndole en un líder en negocios y márketing digital. Hoy, afincado en Alicante, dirige en una empresa boyante que, entre otras cosas, le ha permitido cumplir uno de sus caprichos: tener un Lamborghini de medio millón de euros.

-Su vida parece de película. El chaval de Begonte que toca el cielo a base de emprender.

-He construido una vida a mi medida. De adolescente, lo único que tenía claro era que no quería ir a la universidad. Vi a mi hermana, matemática, que tras estudiar muchos años se metió en una multinacional en Madrid cobrando 1.500 euros. Pensaba que en la vida tenía que haber algo mejor. Estudié un ciclo superior de Mecanizado y empecé Electrónica; luego hice el superior de Informática, que me gustó e hice las prácticas en una empresa joven de Lugo en la que me dejaban mucha libertad.

-¿Cómo pasó a emprender?

-Yo tenía problemas de salud, los médicos me decían que tenía colon irritable, pero trece años después me enteré que era intestino permeable. Debido a eso trabajar para otros no me apetecía, porque lo pasas mal, vas al baño muy seguido, etc. Emprender tampoco quería porque mi padre era camionero y para mí ser autónomo era levantarte a las 5 y volver a casa a las 11, pero al final no me quedó otra. Me asocié con dos chicos de Lugo, pero no fue bien. El primer año hicimos 0 euros de beneficio. Sin embargo, en el 2014 monté otro proyecto y rápidamente se convirtió en una de las revistas digitales más leídas en el mundo del deporte. Nació como afición y empezó a generar ingresos, y dije: ‘Esto sí me gusta’. Así empecé a especializarme más en los negocios del mundo digital y a decantarme por el mundo del márketing y las ventas.