«En la Plaza de Santo Domingo inicié mi afición a la bicicleta»

Fue alcalde de Becerreá, diputado provincial, batería de Los Relámpagos y articulista de La Noche


lugo

Gerardo Pardo de Vera (A Coruña, 1942) cursó sus estudios de bachillerato en Santiago, siendo después Madrid la ciudad en la que estudiaría la carrera de Derecho. Precisamente cuando era escolar en el colegio La Estila, comenzó a escribir en la revista Vamos, que editaba el centro, publicación que dirigía entonces Xosé Manuel Beiras. Posteriormente se haría habitual colaborador del vespertino La Noche que dirigía Borobó y del El Correo Gallego.

Reconoce que estudió la carrera de Derecho por tradición familiar, su padre era notario, pero que a él no le gustaba mucho. Disfrutaba mucho de sus vacaciones veraniegas que repartía entre su casa solariega en Becerreá y Lugo, ciudad en la que decide instalarse en 1971. En Becerreá puso en marcha una explotación ganadera, un tema, el agrario que siempre le interesó, e incluso participó en la creación de una cooperativa para fabricar sus propios piensos y lograr así un mayor ahorro.

La política le llamó en su momento y fue elegido alcalde de Becerreá y diputado provincial, aunque como destaca, sin cobrar un duro porque renunció al sueldo que podía corresponderle. Fue también el primer presidente de la Asociación do Camiño Primitivo y ahora, ya jubilado, participa en todo proyecto cultural o benefactor en el que pueda echar

una mano.

Entre sus aficiones están la música, llegó a tocar la batería con Los Relámpagos y con algún otro grupo durante su estancia de estudiante en Madrid, así como el ciclismo, deporte en el que llegó a competir como aficionado de segunda categoría en persecución y medio fondo. Además

hizo el Camino de Santiago tres veces en bici, incluso en una de ellas contando día a día las etapas que realizaba en un periódico compostelano.

A la hora de seleccionar sus tres rincones se inclina por tres lugares que le resultan muy entrañables: el despacho de su casa, el templete de la Praza Maior y la Praza de Santo Domingo. «El despacho de mi casa ?en donde realizamos esta entrevista- es uno de mis rincones favoritos porque aquí estoy rodeado de libro, aunque el resto de la casa también tiene abundancia de ellos, y me rodean además muchos de mis recuerdos que me inspiran para otras cosas. Incluso

guardo aquí, en una estantería, las últimas baquetas que utilicé en mi época de batería en grupos musicales madrileños. Por ello, aquí me paso muchas horas del día, leyendo y escuchando música que es otra de mis grandes aficiones».

Precisamente su afición a la música desde pequeño es por lo que opta como segundo lugar preferido por el templete de la Alameda, en la Praza Maior.

«En el verano ?recuerda Gerardo- pasaba las vacaciones en casa de mi tío Ángel Carro que estaba casado con una hermana de mi madre y él se dio cuenta de mi gran afición a la música a pesar de que era un niño pero que según parece, me quedaba ensimismado escuchando la banda municipal, que dirigía el maestro Francisco Méndez. El templete y el conjunto de la plaza me trae además muchos recuerdo a lo largo de mi vida».

La Plaza de Santo Domingo es su tercer lugar preferido porque en ella se inició en otra de sus grandes aficiones: el ciclismo. «Efectivamente ?confirma Gerardo Pardo de Vera- esta plaza, antaño, cuando se podía circular por ella con la famosa ‘sartén’ en el medio fue mi iniciación al ciclismo. Mi tío Ángel Carro me regaló, un verano que estaba en su casa, un triciclo. Yo andaría por los 5 o 6 años y mientras que mi tío me vigilaba desde su casa o le pedía a alguno de sus empleados que no me perdiesen de vista, yo pedaleaba en el triciclo arriba y abajo de la plaza. Lo más curioso es que me gustaba más pedalear cuesta arriba que hacia abajo lo cual era una señal de mi afición por el ciclismo cuando ya crecí, deporte que seguí practicando hasta hace pocos años porque ya la edad no me permite estas alegrías».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

«En la Plaza de Santo Domingo inicié mi afición a la bicicleta»