Sin luz desde el viernes en Lugo: «Non pode ser que aínda pase isto»

Carlos Cortés
Carlos Cortés LA VOZ / MONFORTE

BALEIRA

El propietario de la Carnicería Bolaño de O Cadavo retira la nieve decla entrada de su negocio en el que sigue din luz eléctrica
El propietario de la Carnicería Bolaño de O Cadavo retira la nieve decla entrada de su negocio en el que sigue din luz eléctrica Alberto López

Cientos de familias pasaron el fin de semana sin electricidad en diferentes municipios de la provincia

07 dic 2020 . Actualizado a las 12:52 h.

Miles de personas se despertaron este domingo en la provincia de Lugo sin corriente eléctrica en sus casas por segundo día consecutivo. La causa está en las múltiples averías provocadas por las nevadas que empezaron el viernes y que han provocado cortes prolongados en el suministro de energía en diferentes puntos de la provincia, sobre todo en la comarca de la Terra Chá, en las montañas orientales y en las de la zona sur. Especialmente grave es la situación en Baleira, donde cientos de vecinos se tuvieron que buscar la vida con generadores domésticos y mucha paciencia. Allí se les fue la luz el viernes a primera hora de la noche y 48 horas después seguían esperando a que volviese. El servicio ha sido restablecido a última hora de este domingo.

«Non pode ser que aínda siga pasando isto, estamos no século XXI, é unha vergoña», se quejaba este domingo Juan Blanco mientras limpiaba con una pala la entrada de su negocio en el pueblo de O Cádavo. Como muchos otros en Baleira y en los demás municipios de la montaña lucense, Juan Blanco tiene un generador para poder mantener su carnicería en funcionamiento cuando pasa algo así, que es a menudo. Pero el método no es infalible, porque el generador también se estropea. El sábado le dio para abrir unas horas por la mañana, pero al mediodía dejó de funcionar y ya no le quedó otra que cerrar.

Ni calentar un vaso de leche

Juan Blanco vive en un edificio de viviendas en el que prácticamente nada funciona sin electricidad. Tiene una hija pequeña a la que en todo el fin de semana no pudo ni siquiera calentarle un vaso de leche. Con este panorama, ayer toda la familia tuvo que comer fuera, en el restaurante Moneda. Ese es otro de los negocios que sobreviven a las deficiencias del suministro eléctrico a golpe de generador. El suyo está conectado a la toma de fuerza de un tractor y con eso van tirando. No es una corriente de calidad, así que evitan conectar ordenadores, por ejemplo, pero para lo básico del restaurante les vale. «O xenerador custoume 12.000 euros —explica José Antonio Pérez, el dueño del Moneda— e compreino hai doce anos, despois doutra nevada parecida a esta».

José Antonio Pérez mantiene abierto su restaurante en O Cádavo gracias a un generador conectado a un tractor
José Antonio Pérez mantiene abierto su restaurante en O Cádavo gracias a un generador conectado a un tractor ALBERTO LÓPEZ

Isaac Fernández trabaja en la única gasolinera de O Cádavo, otro negocio que también se mantuvo abierto gracias a su propio generador. Sin electricidad, los surtidores no bombean y la suya es en este municipio poco menos que una actividad estratégica en caso de apagón porque los generadores caseros necesitan combustible para funcionar. Se ríe cuando se le pregunta si es normal que una estación de servicio tenga un generador eléctrico propio: «Noutros sitios non, pero no Cádavo si que é normal, porque aquí vaise a luz cada dous por tres».

A las once de la mañana, operarios de Unión Fenosa Distribución, la empresa distribuidora de electricidad del grupo Naturgy, conectaron un generador portátil de emergencia que devolvió la electricidad a parte de O Cádavo, la localidad más grande de Baleira y donde están el Ayuntamiento y los principales servicios. La zona en la que están el centro de salud y algunos negocios, como el restaurante de José Antonio Pérez o la estación de servicio de Isaac Fernández, recuperó el suministro en ese momento. El resto del pueblo, incluida la carnicería y la casa de Juan Blanco, seguían sin ella.

Generadores de emergencia

Ante la dificultad de reparar los tendidos eléctricos con rapidez, los técnicos de la empresa distribuidora de la electricidad optaron por instalar generadores portátiles también en otros lugares, como en Folgoso do Courel. En este municipio situado en el extremo suroriental de la provincia, este domingo solo tuvieron electricidad los vecinos que viven en los pueblos de Seoane y Folgoso y los situados más al norte del territorio municipal. Aquí se produjeron ya algunos cortes el viernes tras las primeras nevadas, pero el más grave empezó a las seis de la mañana del sábado. Afectó durante cinco horas a todo el municipio.

A eso de las once de la mañana la luz volvió en Seoane y las parroquias situadas en el norte, las más próximas al límite con Pedrafita do Cebreiro. Y también en Folgoso, en este caso gracias a la instalación de un generador por parte de la compañía eléctrica. Personal municipal acudió a ayudar a alguna familia de visitantes de fuera que pasan el fin de semana en casas de turismo rural del municipio. La nevada regala estampas de postal en esta parte de la montaña, pero sin luz a veces no se pude ni tomar un desayuno caliente.

Más de 6.000 el sábado

De acuerdo con los datos de la empresa Naturgy, el sábado llegó a haber más de 6.000 familias sin electricidad en el conjunto de la provincia de Lugo. A primera hora de la mañana del domingo eran 1.700 y al mediodía el número se había reducido a 1.100, la mayoría residentes en los municipios de Baleira, Baralla, Folgoso do Courel, Samos, Cervantes, O Corgo y Láncara.