Un posible error pudo llevar al empleado del banco a acabar con un «caldeiro»


Un posible error pudo haber provocado que el nombre de Francisco Javier Irimia Carrera, empleado de la oficina de una caja en A Pastoriza por las mañanas, cobrase un protagonismo espectacular en el «pulpo gate». Repasando el acta de la comisión evaluadora puede asegurarse con escaso riesgo de error que Bruxa e Irimia lo tenían perfectamente planificado. Resumen: Nosotros ofrecemos una cantidad y tú vas un céntimo por debajo de nosotros. Si por cualquier cuestión la comisión se ponía tiquismiquis y descartaban a la Bruxa, inmediatamente entraba Francisco Javier Irimia.

Pero ocurrió que Irimia se vio sobre el papel con un «caldeiro». En todas las ofertas fue un céntimo por debajo, pero en el número uno, es posible que metieran la pata y se lo adjudicaron al de Meira porque ofreció 76 céntimos más.

Falta por saber cuál es la relación que mantiene el de Meira con los responsables de la Bruxa que no solo están en esa empresa sino en otras varias. Irimia, dicen, es perfecto conocedor de toda la operación vinculada con la empresa de asesoramiento financiero (EAFI) Dracon Partners que, al parecer, todavía se encuentra sin cerrar. Esa es otra historia que ahora enlaza con el pulpo y que da mucho para contar.

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