El cura que era feliz en Negueira

Decenas de fieles y medio centenar de compañeros de la diócesis despiden al sacerdote durante 53 años de A Fonsagrada


lugo / la voz

Si a una persona, al final de su vida, se la puede medir por el número de amigos que le despiden, Ramón Rodríguez Mondelo (Quiroga, 1938-A Fonsagrada, 2017) se sentiría en paz con el funeral y entierro que ayer le ofrecieron decenas de vecinos del municipio y hasta 53 sacerdotes de la diócesis, con el obispo Alfonso Carrasco Rouco al frente.

Aunque la misa comenzó a las cuatro de la tarde, desde una hora antes la iglesia de San Martiño ya estaba a rebosar. En el funeral intervinieron el sacerdote de San Froilán de Lugo, y natural de A Fonsagrada, Miguel Ángel Álvarez; tres vecinos y una sobrina del cura fallecido el domingo. Destacaron su bondad y forma de ser, amable y abierto con todos, creyentes y no creyentes. La emoción se constató en las palabras de los intervinientes, con lágrimas entre los asistentes.

Ramón Rodríguez -que estudió en el Seminario de Lugo y fue ordenado por Ona de Echave en 1963- fue durante dos años coadjutor de Santa María da Régoa, en Monforte, y luego destinado a A Fonsagrada, donde fue sacerdote durante 53 años, con lo que ofició centenares de ceremonias, desde bautizos y comuniones, a matrimonios y entierros, además de fiestas patronales. Su primera parroquia fue San Martiño, a la que se le fueron sumando la de capital, A Porteliña, Allonca, Fonfría, Lamas de Campos, Monteseiro, Negueira de Muñiz («onde se sentía moi cómodo», señala ayer un fiel), Ouviaño, Ernes, Pobra de Burón, O Fito y O Padrón. Con su fallecimiento y el de Jesús Santiso en enero, ahora solo quedan tres curas para cubrir 36 parroquias: Luis González, Antonio López y José Argúl.

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