El Río Breogán tratará de pescar en río revuelto ante un Manresa herido

a. Davila LUGO / LA VOZ

LUGO

Brankovic en una acción ofensiva ante el Joventut
Brankovic en una acción ofensiva ante el Joventut Pablo Fernandez

Los catalanes disfrutarán de su gente tras dos derrotas como visitantes

02 oct 2026 . Actualizado a las 22:13 h.

El Río Breogán buscará hoy en tierras catalanas hurgar en la herida de un Kids&Us Manresa al que en este inicio de temporada los resultados no le están acompañando (21.00 horas, Dazn). El equipo lucense juega su primer encuentro a domicilio de la temporada ante un rival que viene de dos derrotas consecutivas, ambas lejos del calor de su gente.

El Manresa, que no pudo en el debut liguero con el Bilbao Basket y al que se le hizo el partido largo después el pasado miércoles en Salónica en la Eurocup, tratará de sacudirse esas dudas de un arranque poco certero contra un Breogán que llega crecido por la gran exhibición dado en el Pazo contra la Penya.

Pero el del pabellón del Nou Congost es un partido nuevo en el que no juega el pasado reciente y los lucenses deberán combatir contra un rival herido que contará por primera vez con el oxígeno que le da su gente. Un ambiente que desde el cuerpo técnico breoganista ya han advertido que es muy similar al del Pazo dos Deportes y que ahora los celestes deberán sobrellevar en su contra.

Luis Casimiro cuenta con toda su plantilla sana para este encuentro, acumulando entrenamientos ya en grupo después de la accidentada pretemporada y con un descanso que no han tenido los locales fruto del viaje entre semana a tierras griegas para la competición europea. El manchego advirtió también de la exigencia física que su rival va a plantear en dos estilos de baloncesto de mucho ritmo en el que saldrá vencedor el que consiga minimizar el porcentaje de error.

El técnico del Manresa, Diego Ocampo, que cuenta con la baja de Hugo Benítez y las dudas de Pierre Oriola y Yordan Minchev habló ayer en rueda de prensa antes del partido de esta noche para confirmar las buenas sensaciones que le ha dejado su equipo pese a que los resultados no acompañasen. «Los dos partidos que hemos perdido hemos jugado un gran partido, pero por diferentes motivos nos desinflamos al final. Tenemos que ser más regulares y con nuestra gente seguro que será más fácil», argumentó. De cara al duelo ante el Río Breogán, Ocampo habló de un «partido complicado ante un equipo que llega de competir muy bien en la primera jornada».

Con todo, el Manresa es todavía un equipo en proceso de acople. De la temporada pasada apenas continúan veteranos como Oriola o Bassas, además de Hugo Benítez. Con diez fichajes todavía por acoplar a la estructura y metodología del equipo, el Río Breogán debe aprovechar la sintonía demostrada en la jornada inaugural, especialmente por unos debutantes que demostraron que la Liga Endesa nos les viene grande, para prolongar una jornada más esas sensaciones de equipo ilusionante con las que consiguieron superar a todo un campeón de Supercopa como el Asisa Joventut.

Los precedentes más recientes del Breogán en la pista de Manresa son de dominio dividido. Los celestes han visitado en cinco ocasiones la pista de la provincia de Barcelona desde el último regreso a la ACB. Tres veces han caído y en dos han obtenido la victoria. El último triunfo fue hace dos campañas (93-104), ya con Luis Casimiro en el banquillo, y con Dae Grant y Kurucs siendo los protagonistas del duelo. Fue un partido muy especial, pues significó la salvación matemática para un equipo lucense que, antes de la incorporación del técnico manchego en el mes de diciembre, temía fuertemente por el descenso.

Designación arbitral

Fernando Calatrava, Sergio Manuel y Rubén Sánchez Mohedas serán los colegiados responsables de repartir justicia en un Nou Congost en el que el Río Breogán contará con una pequeña representación de aficionados lucenses que tratará de imponerse a la animosa afición catalana.

Un encuentro siempre emotivo para Luis Casimiro 

La salida a Manresa no es un partido más para el entrenador del Río Breogán. A pesar de estar hablando de uno de los técnicos con más historia del baloncesto ACB, la de Manresa es una plaza simbólica en la historia del manchego en los banquillos. Y es que el regreso de Luis Casimiro al Nou Congost, donde hace 28 años celebró como entrenador el histórico título de Liga del TDK Manresa, marcará el duelo de la jornada nocturna de sábado entre el conjunto catalán y un Río Breogán con el que el técnico ciudadrealeño quiere prolongar su buen momento.

El actual entrenador breoganista ha dirigido 817 partidos en la ACB, una cifra que solo superan instituciones en los banquillos españoles como Aíto García Reneses y Pedro Martínez. De ellos, 80 partidos fueron como técnico del Manresa entre las temporadas 1997-1998 y 1998-1999. Un técnico joven que por entonces no contaba con experiencia en la élite del baloncesto y que cimentó su carrera sobre los fuertes cimientos puestos en Cataluña. En Lugo, a donde llegó para reconducir a un equipo que peleaba por escapar de la zona de descenso bajo la dirección de Veljko Mrsic, ya suma 60, de los que ha ganado casi la mitad (27).

Casimiro ha construido un equipo muy reconocible. Su Breogán apuesta por un ritmo de juego altísimo, de muchas posesiones. Un baloncesto muy acorde a los tiempos que se viven en el baloncesto actual y que, tal y como marcó la histórica jornada inaugural del pasado fin de semana con siete equipos superando los cien puntos, parece ser la línea hacia donde se dirige el baloncesto moderno.