El Río Breogán continúa ilusionando y supera al Real Madrid en Pontevedra (110-102)
LUGO
Merecido triunfo celeste el día del debut de Pedro Martínez como blanco
29 ago 2026 . Actualizado a las 23:24 h.Al Rio Breogán se le da bien Pontevedra y, por segundo año consecutivo, el partido de pretemporada disputado en el pabellón de la ciudad del Lérez contra el Real Madrid finalizó con victoria lucense (110-102). Los breoganistas continúan su puesta a punto a base de victorias.
Gran expectación, aunque sin excesiva animación, en el pabellón municipal de Pontevedra para este partido que sirvió para abrir boca para lo que será el Torneo EncestaRías dentro de unos días. Río Breogán y Real Madrid, aunque con bajas, ofrecieron la mejor versión posible en un momento en el que las plantillas todavía están creciendo, los nuevos acoplándose y las piernas acumulando cargas de dobles sesiones de entrenamiento.
Fue un día de debuts en el Real Madrid. Primero de todo, el de Pedro Martínez en el banquillo, como lo fue el de Scariolo hace un año precisamente en este mismo escenario y también contra un equipo breoganista que entonces demostró que Pontevedra se le da bien.
Sin excesiva velocidad de juego, pero con mucho acierto, empezó este segundo amistoso de la pretemporada de los de Luis Casimiro. Liderados por Francis Alonso en la dirección de juego, el Breogán dominó tímidamente los primeros compases del partido, siendo más efectivo por fuera que un Real Madrid que se hizo fuerte en el arranque a partir del acierto de Maledon y la presencia física por dentro de jugadores como Sarr y Tavares. El caboverdiano volvía a jugar después de cuatro meses de lesiones y la renuncia a representar a su selección nacional en esta ventana FIBA.
El dominio breoganista se extendió también al segundo periodo, especialmente en unos primeros minutos en los que el subcampeón de la Euroliga se perdió en un carrusel de cambios ilimitados que le impedía darle algo de continuidad al juego, mientras los lucenses empezaban a afinar la puntería en la media distancia para llegar a escaparse hasta los diez puntos de ventaja (48-38), pese al tiempo muerto solicitado por Pedro Martínez para frenar el ritmo del Breo.
Dos acciones consecutivas de Procida consiguieron enganchar de nuevo a los blancos al partido y reducir la ventaja, pero de nuevo los de Luis Casimiro hicieron la goma para recomponerse en ataque e irse a los vestuarios en ventaja.
Parecía que nada cambiaba tras el tiempo de descanso. El Breogán demostraba ser un equipo que, a estas alturas de la pretemporada, está un paso por delante en preparación y está más hecho que un rival por momentos excesivamente errático y sostenido en el marcador más por calidad individual que por acciones colectivas. Durante muchos minutos, el electrónico reflejó la ventaja lucense al aprovechar bien el equipo gallego la candidez defensiva de los blancos y responder con acierto de cara al aro a los tímidos arreones del equipo del debutante Pedro Martínez.
Sin embargo, pese al dominio breoganista, el Real Madrid sigue siendo el Real Madrid y casi sin querer consiguió pasar de una desventaja de diez puntos (59-49) a ponerse por delante antes del último cuarto (78-79). La intimidación de Tavares bajo el aro y un momento de lucidez en el lanzamiento exterior fueron la clave de esta remontada.
Llegados a los minutos decisivos, el Breo volvió a tirar de orgullo y la lógica de quien había sido mejor en el cómputo global del partido se impuso. Los celestes, que en Pontevedra vistieron de rojo, fueron mejores en un tramo final en el que se notó que están ahora mismo una marcha por encima en el trabajo físico veraniego. El esfuerzo del elegido como mejor jugador del partido, Víctor Arteaga, sumado al acierto de Bolton y Aranitovic, fue suficiente para que el Breogán sumase su segunda victoria del verano ante un Real Madrid en el que solo Okeke y Procida opusieron resistencia en los minutos calientes.
Merecida victoria del conjunto de la ciudad amurallada, que solo conoce la victoria en este tiempo de partidos de entrenamiento y que continúa su particular puesta a punto para llegar en las mejores condiciones a la previa de competición europea.
Un debut especial
El partido de Pontevedra dejó también un momento muy especial para uno de los jugadores. Para Pablo Mera, el II Dream Game no será un partido amistoso más. El ferrolano, de tan solo 16 años de edad, hizo su debut oficial con el primer equipo del Real Madrid, demostrando que no le intimidaba estar frente a un rival ACB como el Río Breogán e incluso anotando sus primeros puntos con la camiseta blanca al finalizar con habilidad una transición al comienzo del segundo cuarto.
El «virus Fiba» gran protagonista del encuentro
El duelo en Pontevedra estuvo marcado por un factor extradeportivo que condicionó totalmente las rotaciones: las polémicas ventanas FIBA de clasificación para el Mundial 2027. La programación de compromisos internacionales en pleno mes de agosto ha supuesto un auténtico quebradero de cabeza para los clubes, obligados a disputar estos primeros amistosos con plantillas de circunstancias.
En el Río Breogán, el malestar institucional es evidente. Tito Díaz, director deportivo del club, alzó la voz en la previa para criticar abiertamente una calendarización que, a su juicio, altera y perjudica gravemente la puesta a punto de los equipos en un momento clave del verano. Las convocatorias dejaron a los lucenses sin cinco de sus hombres: Dominik Mavra, Andersson García, Danko Brankovic, Aleksa Ilic y Jonathan Kasibabu.
Por su parte, el Real Madrid sufrió una auténtica sangría de efectivos justo en el día en el que Pedro Martínez se estrenaba al frente del banquillo. El técnico tuvo que hacer encaje de bolillos ante la ausencia de hasta siete piezas de la primera plantilla. El «virus FIBA» impidió a los blancos rodar a sus cuatro nuevos fichajes (Mikael Jantunen, Jaime Pradilla, Max Shulga y Timothé Luwawu-Cabarrot), que se sumaron a las bajas de los sudamericanos Facundo Campazzo, Gabriel Deck y también la del base Andrés Feliz
Como único aspecto positivo, los banquillos vacíos abrieron la puerta a las categorías inferiores. Ante la falta de efectivos, Pedro Martínez se vio obligado a tirar de la cantera, una circunstancia fortuita que propició la anécdota amable de la jornada: el debut oficial con el primer equipo del joven talento ferrolano Pablo Mera, que aprovechó la ventana internacional para sumar sus primeros minutos y puntos con los mayores y hasta puede presumir de haber partido como parte del quinteto titular.
RIO BREOGAN: 110
Brown (6), Francis Alonso (20), Mihajlo Andric (11), Bolton (13) y Arteaga (19) - cinco titular - Ilic (), Peris (19), Tamba (4), Aranitovic (12), Quintela (2), Néstor Viño y Edgar Vicedo (4).
REAL MADRID: 102
Okeke (18), Procida (16), Pablo Mera (5), Tavares (17) y Lull (5) - cinco titular- Robinson, Abalde (10), Maledon (15), Serigne Sarr, Jones, Olivier Sarr (6) y Ndiaye (10).
PARCIALES: 26-22; 25-24 (51-46); 27-33 (78-79); 32-23 (110-102).
ÁRBITRO: Martín Caballero, Alfonso Olivares y Raúl Zamorano. Sin eliminados.
INCIDENCIAS: II Dream Game en el Pabellón Municipal de Pontevedra. Rozando el lleno en las gradas.