La A-8 reabre al tráfico en O Fiouco, pero la niebla sigue siendo densa en algunos tramos

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS A XESTA / LA VOZ

LUGO

Prohibición de acceso a la A-8 en Xesta (Abadín), cerrada por niebla
Prohibición de acceso a la A-8 en Xesta (Abadín), cerrada por niebla X. M. P.

Los problemas de visibilidad coinciden con un fin de semana de muchas fiestas

14 ago 2026 . Actualizado a las 18:06 h.

El comienzo de un fin de semana de numerosas fiestas está marcado por la niebla y sus consecuencias. La autovía del Cantábrico (A-8) se reabrió al tráfico algo antes de las dos y media de la tarde de este viernes tras haberse cerrado por la mañana. La zona afectada son  los 16 kilómetros que van de Arroxo (Lourenzá) a A Xesta (Abadín) y en los que se pasa por el alto de O Fiouco. Ese lugar, situado en el municipio de Pastoriza, marca el punto de más altitud de toda la autovía (698 metros sobre el nivel del mar), y estaba envuelto en la mañana de este viernes por una intensa bruma.

La reapertura al tráfico permitió a turismos y a vehículos pesados circular otra vez por la autovía, pero la niebla sigue siendo densa en algunos tramos. La situación coincide con un fin de semana de numerosas fiestas y de muchos desplazamientos, especialmente del interior hacia la costa, al ser festivo este sábado. 

Mientras la A-8 estuvo cortada, la alternativa fue la habitual en estos casos. El trafico estuvo desviado entre Arroxo y A Xesta por la carretera N-634, que registró por la mañana un tráfico intenso, sobre todo hacia la costa.

La carretera nacional arrastra desde hace años los efectos de la falta de una mejora integral, algo que se nota también en otros municipios mariñanos y chairegos, y en la bajada de A Xesta a Mondoñedo presenta además otro detalle que resta fluidez a la circulación: en unos diez kilómetros hay línea continua, por lo que no se puede adelantar.

En julio se cumplieron doce años del accidente en cadena en el que murió una persona y hubo decenas de coches implicados. Las mejoras introducidas desde entonces para reducir los riesgos de la falta de visibilidad han supuesto una disminución de las horas de cierre de ese tramo, pero sigue pendiente de instalación la solución definitiva, que consiste en instalar un sistema de luces láser.