Fernando Ónega ya es Hijo Predilecto de Lugo: «Si él estuviera aquí diría que todo esto es demasiado para él»

Paula Álvarez García
PAULA ÁLVAREZ LUGO / LA VOZ

LUGO

El Círculo das Artes acogió el homenaje a título póstumo al periodista lucense, con presencia de su familia, amigos y representantes de la vida política, cultural y social de Galicia. Este sábado se celebrará la misa funeral en Pol, su lugar natal, y acudirá el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda

07 ago 2026 . Actualizado a las 20:40 h.

Lugo saldó este viernes una deuda de afecto y reconocimiento con Fernando Ónega (Pol, 1947, Madrid, 2026). La ciudad distinguió a título póstumo como Hijo Adoptivo al periodista lucense, fallecido el pasado mes de marzo, en un acto celebrado en el Círculo de las Artes que reunió a familiares, autoridades y representantes de la sociedad lucense. El homenaje puso en valor la trayectoria de Ónega, histórico colaborador de La Voz de Galicia, que mantuvo durante toda su vida un estrecho vínculo con la ciudad amurallada, a la que regresaba con frecuencia porque consideraba parte de su identidad.

«Si él estuviera aquí diría que todo esto es demasiado para él», dijo entre lágrimas su mujer, Ángela Rodrigo, que acudió al acto acompañada de las hijas de Fernando, Cristina y Sonsoles Ónega, y de su hijo más pequeño, también Fernando Ónega, además de otros miembros de la familia. Ángela reivindicó la humildad como una de las grandes señas de identidad de su marido: «Nunca olvidó sus orígenes. Presumía de ellos siempre. Le bastaba encontrar a otro gallego para hablar en su lengua».

La mujer de Ónega recordó también que su marido entendía la vida «con una filosofía muy gallega», marcada por «esa retranca con la que miraba el mundo» y por «ese pesimismo preventivo y desconfianza innata que te mantiene con los pies en la tierra». Y evocó los veranos familiares en Lugo: «Todos los veranos volvíamos a Lugo, con la ilusión de quien vuelve a casa. Subíamos y dábamos dos o tres vueltas a la Muralla». «Aquí —en Lugo— aprendió que el periodismo no era solo una profesión, sino una forma de mirar el mundo y contar la vida». Cristina y Sonsoles se emocionaron ante las palabras Ángela y abandonaron el acto durante unos minutos.

Entre las autoridades presentes destacó Alberto Núñez Feijóo, que quiso acompañar a la familia en el emotivo homenaje. El presidente del Partido Popular compartió la ceremonia con numerosos representantes de la vida política, social y cultural de toda la provincia, como el delegado territorial de la Xunta en Lugo, Alfonso Villares. 

También tuvo la palabra Julio Méndez, amigo de Ónega desde hace décadas y principal impulsor de la iniciativa para que fuese nombrado Hijo Adoptivo de Lugo. Méndez recordó la amistad que mantuvieron durante años, así como su empeño para que la ciudad reconociese oficialmente a quien consideraba uno de sus grandes embajadores. Esta distinción, defendió, es una forma de devolver a Ónega parte del afecto que siempre mostró por Lugo.

El acto se fue acercando al final con un concierto de Noemí Mazoy, que regaló a la familia la canción favorita de Fernando Ónega, Un canto a Galicia y con el sexteto vocal Cántico Doméstico, que cantó Negra Sombra, de Rosalía de Castro, y Terra Meiga. Después la alcaldesa lucense, Elena Candia, subió al escenario para dedicar unas palabras a Ónega y su familia. «Este é una acto necesario, de agradecemento e de xustiza», aseguró Candia. Finalmente, el público escuchó y cantó el Himno Galego.