Lugo firma su convenio para legalizar, reformar y ampliar la protectora de animales: «Hoxe é un día histórico»
LUGO
Concello, Xunta y Diputación firmaron el convenio para llevar a cabo las obras, que empezarán a finales de la semana que viene o principios de la siguiente
29 jul 2026 . Actualizado a las 13:35 h.Hicieron falta décadas para que las tres administraciones, Concello, Xunta y Diputación, se pusieran de acuerdo para legalizar, reformar y ampliar las instalaciones que la Protectora de Animales y Plantas de Lugo tiene en Muxa, a las fueras de la urbe amurallada. Tras muchas peticiones y muchas desilusiones, finalmente el proyecto sale adelante y las obras empezarán de forma inminente, a finales de la semana que viene o principios de la siguiente. Así lo explicó la alcaldesa de la ciudad, Elena Candia, que firmó uno de los proyectos que prometió el día en que se convirtió en regidora, el pasado mes de mayo, y tras una moción de censura.
Los trabajos en el albergue costarán 744.436 euros, financiados a partes iguales por las tres administraciones (248.145 euros cada una). Está previsto que la primera fase de reforma termine antes de que acabe el año, para continuar y terminar a lo lago del 2027. Lugo es la tercera ciudad de Galicia con más perros registrados: un total de 22.000, frente a 3.700 gatos. Sin embargo, es previisble que la cifra real sea mayor, ya que las cifras se refieren solo a aquellos animales que cuentan con el microchip, que por otra parte es obligatorio por ley.
Elena Candia: «Non podemos pedirlle aos veciños esforzos nin facer pedagoxía cando non somos un exemplo»
Candia, durante la firma de convenio que tuvo lugar en las propias instalaciones este miércoles 29 de julio, recordó cómo en 2015 firmó también la cesión de la parcela al antiguo presidente del albergue durante los pocos meses en los que estuvo al frente de la Diputación de Lugo. Visiblemente emocionada, recordó que las obras para mejorar el bienestar animal «son unha responsabilidade e unha competencia municipal». «Quen me leva escoitado falar deste proxecto sabe que eu sempre digo que unha sociedade se define por como trata aos seus animais. E non podemos pedirlle aos veciños esforzos nin facer pedagoxía cando non somos un exemplo», añadió.
La alcaldesa habló de un día histórico y aseguró que puso todo su empeño personal para poder sacar adelante el desbloqueo que sufría el proyecto y que requería de la implicación de tres administraciones: Xunta, Concello y Diputación. Durante su intervención, también agradeció el trabajo técnico, el apoyo de la corporación y, particularmente, el de Mar Carballas, concejala responsable de Bienestar Animal. Aseguró también que la receptividad por parte de la presidenta de la Diputación, Carmela López, fue plena en todo momento. «Aquí estamos para ser mellores todos, e hoxe escribimos un punto e seguido. Lugo xa é unha cidade mellor», finalizó Candia, haciendo hincapié en que la colaboración entre administraciones es un pilar básico para mejorar la ciudad.
Alberto Losada presidente del albergue: «Estas obras marcan un antes y un después»
Por su parte, Alberto Losada presidente de la Protectora de Animales y Plantas de Lugo, recordó que llevaba años luchando para conseguir que las obras pudiesen hacerse. «Es un verdadero placer ver a las tres administraciones implicadas. Esto es muy importante para la ciudad, pero especialmente para los animales. La reforma marcará un antes y un después. Es un día histórico para nuestra protectora, pero también para Lugo porque son muchos años esperando», dijo visiblemente emocionado a la par que agradecido: «Mis gracias también son para la alcaldesa, porque que estemos aquí hoy es gracias a mucho trabajo suyo». A los agradecimientos se sumó también la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, que acudió a la firma. También participó, en representación de la Diputación, el diputado de Medio Ambiente y exalcalde de Lugo, Miguel Fernández.
Unas instalaciones inauguradas en 1983 que llevaban décadas arrastrando problemas
Las instalaciones de Muxa se inauguraron en 1983 sobre una finca de 3.000 metros cuadrados cedida por la Diputación de Lugo. Los problemas de espacio empezaron por aquel entonces ya que apenas había caniles y los perros que recogían eran sacrificados a los pocos días si nadie los reclamaba. En diciembre de 1993 empezaron las penurias para alimentarlos y cuatro años después, las instalaciones tenían más de 400 perros. Se hizo una pequeña ampliación en el año 2000, pero también resultó insuficiente. En 2015 eran 450 los animales que malvivían en muy poco espacio, pero la concienciación con el bienestar animal empezó a surgir en la ciudad y las demandas ante las administraciones fueron constantes desde entonces. La luz pareció llegar en 2019, año en que la protectora llegó a pagar una licencia de 9.000 euros al Ayuntamiento, con vistas a la futura obra. Esta no llegó, y tampoco recuperaron el dinero. En 2023 el Concello anunció la construcción de una nueva protectora en el matadero municipal de Nadela, pero requería de fondos europeos que finalmente no logró, así que el proyecto se desvaneció.
Desde los cambios de ubicación de las instalaciones hasta las confirmaciones por parte de los sucesivos alcaldes y alcaldesas de que no podría obrarse sobre las instalaciones actuales. El problema se acrecentó durante años y las soluciones no llegaban. Sí hubo numerosas promesas, que no se sustanciaron. También brotes infecciosos que acabaron con la vida de muchos animales ya que la falta de espacio impedía tratarlos debidamente. Hubo peleas por hacinamiento y mucho trabajo por parte de los voluntarios que les dieron la mayor dignidad posible a los animales que pasaron por Muxa. Tampoco hay que olvidar las recogidas de firmas e incluso las manifestaciones. Los animalistas llegaron a irrumpir en plenos del concello para exigir esta reforma, conscientes de que cientos de animales se congelan en invierno y sufren, pero multiplicado, el calor del verano como consecuencia de las nefastas condiciones de los tejados y caniles. La falta de espacio hizo que la directiva de la protectora decidiese alquilar casetas de obra en las que todavía viven los gatos, ante la imposibilidad de tenerlos en otro sitio.
Ahora, tras años de acuerdos e imposibilidades, el futuro de los miles de animales que pasan por el albergue año tras año —sin olvidar que muchos llegan tras sufrir situaciones de abandono y maltrato— se esclarece con el comienzo de una nueva etapa para ellos, pero también para la directiva de la protectora y para toda la ciudad.