Lugo redescubre viejos caminos como aliciente de turismo y de ocio

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

LUGO

Castro de Rei ha señalizado su tramo de la Vía Rexia do Norte
Castro de Rei ha señalizado su tramo de la Vía Rexia do Norte CONCELLO DE CASTRO DE REI

La señalización de una antigua vía en Friol es otro paso en la divulgación de itinerarios que en algún caso están relacionados con las rutas jacobeas

20 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

«Caminante, son tus huellas/ el camino y nada más». Esos conocidos versos de Antonio Machado, más populares desde que Joan Manuel Serrat les puso música, podrían servir, hace años, para quienes se animasen a recorrer zonas de Lugo. Los moverían su voluntad y su afán por descubrir lugares o por recuperar sendas perdidas; en cambio, poca orientación encontrarían si no conociesen documentos antiguos o no encontrasen gente mayor que recordase épocas en que esos caminos eran recorridos.

Los tiempos han cambiado. Concellos y asociaciones de la provincia se animaron en años pasados a recuperar antiguos itinerarios que en algunos casos estuvieron conectados con variantes del Camino de Santiago. En otros casos se busca un cierto reconocimiento oficial, basado, entre otros argumentos, en su vinculación con las rutas jacobeas.

Sean cuales sean las causas, las consecuencias, con diferente grado de avance según los casos, son muy similares: se quiere ofrecer un aliciente para el turismo con la naturaleza y el patrimonio histórico como reclamo para vecinos y para visitantes. El caso más reciente se da en Friol, en donde el Concello ha señalizado el tramo de un antiguo camino real que sale de Lugo.

Son unos diez kilómetros los que discurren por el municipio friolés. La ruta atraviesa Vilalvite, Cotá, Devesa, Friol, Prado, Xiá y Carballo antes de llegar a Silvela, en donde desemboca en el Camino del Norte. La ruta ha sido recorrida recientemente por algún grupo numeroso de jóvenes que usaron el polideportivo municipal para dormir. El alcalde friolés, José Ángel Santos, recalca precisamente que esa conexión con la ruta jacobea supone un valor añadido para el itinerario, del que además subraya que tiene tramos sin asfaltar y permite disfrutar de un variado paisaje.

Este de la Terra Chá

El alcalde de Castro de Rei, Francisco Balado, afirmaba la semana pasada que había visto, mientras circulaba por la carretera N-640 hacia A Mariña, un peregrino que iba en sentido contrario. Por si a alguien le sorprende —reacción que no se da en este regidor chairego—, conviene recordar que Castro de Rei es uno de los municipios incluidos en la Vía Rexia do Norte, que se aparta del Camino del Norte en Abres (Trabada) y que desemboca en el Primitivo en las afueras de Lugo.

Castro de Rei ha colocado más de cien señales en el tramo que pasa por el municipio. Ramil, Viladonga, Ansemar, Ludrio, Mondriz y Orizón son las parroquias por las que pasa antes de entrar en el concello de Lugo. Las iglesias de Viladonga y Mondriz están dedicadas al apóstol Santiago, un detalle que subraya Balado: «O paso de peregrinos non desapareceu», explica para insistir en la huella jacobea de la zona.

El castro y el museo de Viladonga, cercanos al itinerario, dan más interés a la Vía Rexia do Norte. Las reuniones que en años pasados mantuvieron los concellos por los que pasa para estudiar alguna medida conjunta, empezando por la señalización, no dieron resultado. Balado, de todos modos, se muestra esperanzado en que otros ayuntamientos imiten el ejemplo de Castro de Rei: «Se cada un tivese recuperado o seu treito, teríase conseguido moito», afirma

Hacia Ferrol

Cuando se comenzó a plantear la recuperación de la Vía Rexia do Norte, se informó de que se acreditaba su uso en la Edad Media. Hace ahora unos 200 años, estaba en pleno apogeo el Camino Real de la Carba, que servía para conectar Mondoñedo con Ferrol pasando por el norte de la Terra Chá (Abadín. Vilalba y Xermade). Su existencia se cita en la obra Villalba en el siglo XIX, de Antonio Peña Novo.

La asociación Roteiros da Carba lo recorrió hace años para divulgarlo. La construcción de carreteras en la segunda mitad del siglo XIX —la primera que hubo en la capital chairega fue precisamente la de Rábade a Ferrol, a la que siguió la de Mondoñedo— le restó un actividad que se quería recuperar con nuevos usos.

Desde hace años, una parte del trazado coincide con el del Camino del Norte, que de Mondoñedo a Abadín ofrece a los peregrinos dos alternativas. La que sale de la ciudad episcopal al lado del santuario de Os Remedios coincide con el Camino Real de la Carba hasta el Marco da Infesta, aún en el municipio mindoniense. Luego el Camino del Norte se dirige hacia Gontán (Abadín), mientras que el otro discurre más al norte.

En los últimos años ha habido un intento de concellos —incluidos los de las comarcas del Eume y Ferrol por los que pasa, así como Muras— por potenciar esta ruta, a la que se le ha dado un nuevo nombre, Camiño do Bispo.

De Vilalba a Betanzos

Norte ViBe es la asociación que busca reconocimiento para el camino de Vilalba a Betanzos: en su origen se aparta del Camino del Norte, al final desemboca en el Inglés. Hace meses, se organizó un recorrido en tres etapas que permitió apreciar riquezas y obstáculos. Como explica el xermadés Antonio Riveira, impulsor de la citada asociación así como de Roteiros da Carba, en municipios como Vilalba debería aprovecharse el aliciente que supone caminar por la ribera del río Trimaz, que en las afueras de la capital chairega se une al Magdalena.

También sería interesante, agrega, recuperar el trazado original en un tramo de Labrada (Guitiriz), entre Carballiños y A Torre. No hay señalización por ahora, aunque Riveira recalca que el itinerario merece la pena.