Un tractor abre un boquete en una capilla de Parga y el conductor se da a la fuga
LUGO
El impacto causó graves daños en el retablo, que es de finales del siglo XVII, y las imágenes fueron llevadas a la iglesia parroquial
12 jun 2026 . Actualizado a las 22:20 h.La capilla de San Xosé, situada en el casco urbano de Parga, quedó en la tarde de este viernes seriamente dañada por el impacto causado por un tractor. El vehículo pasaba por el campo de la feria, impactó contra un árbol y luego se fue contra la capilla, en cuyo muro trasero abrió un boquete de considerables dimensiones. Tras el accidente, que ocurrió alrededor de las siete y media de la tarde, el conductor no permaneció en el lugar, sino que se dio a la fuga tras haber quitado las placas de matrícula del vehículo, que sí quedó junto a la capilla.
Tras el golpe, pronto acudieron vecinos, alertados por el impacto. El golpe no solo dañó el muro, sino que el interior de la capilla se vio dañado y hasta los bancos se movieron un poco de sitio. En el otro extremo del tempo, el muro de la fachada principal quedó a salvo.
Además de agentes de la Guardia Civil, también acudieron los dos sacerdotes destinados en Guitiriz, que con ayuda de vecinos se encargaron de retirar los objetos de valor de la capilla. Las imágenes y el sagrario fueron llevados a la iglesia parroquial, situada en la parte alta de la villa. Pese al traslado, los daños en el templo son cuantiosos, como explicaba el sacerdote Darío Trujillo: sufrieron destrozos la base del altar y el retablo, que fue construido a finales del siglo XVII.
La capilla destaca por una imagen de la virgen que estaba en su interior. Los domingos de feria se celebra misa en ese templo y no en la iglesia parroquial, aunque ahora, como admitía el cura, habrá que interrumpir la costumbre. El siguiente paso, dijo, será contactar con los responsables de patrimonio de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol y con el Concello de Guitiriz. Además de evaluar los daños, en la zona se presenta un problema de seguridad por el impacto que recibió el edificio y habrá que tomar alguna medida, apuntó el sacerdote, para que nadie entre en la capilla.