El alcalde de Lugo mantiene su agenda tras presentarse la moción de censura y confirma que será el candidato de las próximas elecciones: «Toca xestión»

X.M.P. LUGO / LA VOZ

LUGO

José Antonio Quiroga, presidente de la Confederación Hidrográfica Miño - Sil, Miguel Fernández, alcalde de Lugo y Ángeles Novo, concejala de Mujer, Igualdad e Inclusión, en la inauguración de la senda que une el paseo del Miño con la desembocadura del Rato
José Antonio Quiroga, presidente de la Confederación Hidrográfica Miño - Sil, Miguel Fernández, alcalde de Lugo y Ángeles Novo, concejala de Mujer, Igualdad e Inclusión, en la inauguración de la senda que une el paseo del Miño con la desembocadura del Rato Pablo Fernández

Miguel Fernández visitó la obra de la senda que une el Miño y el Rato y denunció la «felonía» que se cometerá en el Concello

23 abr 2026 . Actualizado a las 18:34 h.

«Non hai debate». Así anunció este jueves el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, su decisión de ser el número uno de la lista del PSOE local en las elecciones municipales del 2027. La decisión, por lo que comentó después, ya estaba tomada antes de la presentación de la moción de censura. «Non cambiou nada», dijo. «Vou ser eu», insistió en esa postura. Incluso agregó que en el partido «non hai debate» y que la decisión no había generado ni generaría polémica. Será la primera vez que encabece la lista en Lugo, tras haber figurado en el número dos en el 2023. En las pasadas elecciones la candidata a la alcaldía fue Lara Méndez; cuando esta, meses después, abandonó el cargo para integrarse en la lista del PSOE a las autonómicas, su relevo no fue Fernández sino Paula Alvarellos, número tres. Tras el fallecimiento de Alvarellos, a principios del 2025, Fernández se hizo con la presidencia de la corporación. 

Mientras tanto, «toca xestión». Así se expresó este jueves Fernández cuando se le preguntó si mantendría su agenda después de que el PP registrase la moción de censura que puede darle el gobierno local, del que está ausente desde 1999, con el apoyo de María Reigosa, concejala que pasó a no adscrita tras dejar el grupo socialista. Las palabras del regidor llegaron en un acto ajeno a los vaivenes de la política local, el final de la senda que conecta el río Miño con el Rato, aunque la actualidad acabó por hacerse un hueco. Para Fernández, el triunfo de la moción de censura será la consecuencia de una «situación de felonía». Asimismo, el todavía regidor confirmó que da por hecho que será el candidato del PSOE de las próximas elecciones municipales.

El alcalde comenzó por eludir más comentarios sobre la postura del PSOE en este asunto y se remitió a lo expresado este miércoles. «Cando cheguemos a ese río, cruzaremos esa ponte», dijo sobre el pleno, que no tendrá lugar hasta el mes próximo. Sin embargo, terminó criticando el acuerdo del PP con María Reigosa, seguro de que tendrá un coste político para los impulsores: «Hai un clamor en contra desta 'desfachatez'», afirmó.

También anunció que el PSOE, cuando pase a la oposición tras el pleno de la moción, seguirá defendiendo el cumplimiento para Lugo de los proyectos ahora previstos porque «son de xustiza». Como explicó el presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, José Antonio Quiroga, una actuación programada es la reforma de la avenida Fermín Rivera, para cuya ejecución firmaron un convenio ese organismo y el Concello lucense. En estos momentos, explicó Quiroga, se está redactando el proyecto.

Mejora de la calidad de vida

Fernández y Quiroga, acompañados por la concejala Ángeles Novo, realizaron un recorrido por el tramo que supone la conexión del Miño con su afluente Rato a modo de inauguración. El alcalde se mostró satisfecho de la obra por suponer una mejora de la calidad de vida de vecinos y de visitantes, y agradeció la colaboración del organismo de cuenca sin renunciar a lanzar una pulla: «Non podo dicir o mesmo doutras Administracións», declaró.

Quiroga destacó que con la obra se ponían 500 metros de paseo a disposición de los vecinos, y agregó que si no había terminado antes, había sido por los temporales del pasado invierno. Tampoco evitó comentarios sobre el nuevo escenario político que surgirá en el Concello lucense, sin que ello suponga, dijo, el rechazo a implicarse en nuevos proyectos: «Unha das nosas máximas é a colaboración entre Administracións», afirmó.

Árboles y césped

La conexión de los paseos del Miño y del Rato supone la consolidación de un corredor verde de doce kilómetros. En el tramo que las autoridades recorrieron este jueves se eliminó vegetación en mal estado, se niveló el suelo y de creó un sendero de dos metros de ancho. Además se plantaron árboles y se sembró césped, mientras que la parte de infraestructura implicó actuaciones como la instalación de papeleras o de alumbrado LED.