Treinta estudiantes de Erasmus de siete países peregrinan por el Camino del Norte: «É algo especial en identidade e en valores»

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

LUGO

Los peregrinos, haciendo un alto en la ruta con la capilla de San Alberte detrás
Los peregrinos, haciendo un alto en la ruta con la capilla de San Alberte detrás SUSO PENA

Los peregrinos comenzaron el recorrido en Baamonde y prevén llegar a Santiago este sábado

23 feb 2026 . Actualizado a las 23:56 h.

Una peregrinación de 30 personas llama un poco la atención a estas alturas del año: los caminantes empiezan a ser frecuentes en primavera, y los grupos algo numerosos no suelen verse hasta el verano. Un grupo con siete nacionalidades diferentes en sus treinta integrantes, cuyas edades van de los 18 a los 30 años, ya resulta doblemente interesante en invierno. Para saber de qué se trata, conviene asomarse al Camino del Norte, en donde este lunes inició su recorrido hacia Santiago, adonde se prevé llegar el sábado, un grupo caracterizado por la diversidad pero con un rasgo común: todos ellos son estudiantes vinculados con el programa Erasmus.

Al frente de la idea y de la expedición está Fátima Díaz, graduada en Pedagoxía por la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Es de Parga (Guitiriz), por lo que la citada ruta jacobea le resulta familiar. De todos modos, su relación con el Camino de Santiago es un caso en el que se predica con el ejemplo, ya que peregrinó tres veces, dos por el Camino Francés y una por el Camino Portugués.

Una convivencia realizada en Parga hace dos años, también protagonizada por estudiantes de varios países, le dio la idea de organizar una experiencia en el Camino de Santiago abierta a gente de varios países. Fátima Díaz, que pasa una estancia en Alemania, destacaba este lunes que el Erasmus es un programa que permite el contacto entre gente de diferentes países y que crear un efecto dominó para que un plan alcance difusión no resulta particularmente difícil.

El grupo, pasando por el puente de San Alberte, que salva el río Parga
El grupo, pasando por el puente de San Alberte, que salva el río Parga SUSO PENA

Con la primera etapa acabada, la impulsora del proyecto, que tiene como lema «La ruta es el camino» (oficialmente, en inglés, «The path is the way»), admitía que recorrer el Camino de Santiago siempre ofrece alicientes: «É algo especial en identidade e en valores», dijo. Por un lado, la idea de la ruta jacobea como avenida en la que han confluido y confluyen millones de europeos con una meta común no es novedosa ni a Fátima Díaz le parece extraña. Por otro, hay una parte que parece acercarse a las gentes de los lugares por los que pasa el itinerario: «Véxoo tamén como algo propio, moi galego», afirmó.

Para este martes está prevista la segunda etapa, Parga-Miraz, y para este miércoles, la llegada a Sobrado dos Monxes. La expedición continuará luego hacia Arzúa, en vez de seguir la variante que va por Boimorto, para recorrer las tres últimas etapas por el Camino Francés. La experiencia empezó con buen pie, hasta el punto de que no faltaban en los primeros kilómetros conversaciones sobre lo interesante que sería repetir la iniciativa.

Fátima Díaz también conoce el Kumano Kodo, una red de caminos que conectan santuarios de Japón y que, como el de Santiago, está reconocido por la Unesco. A las ganas de caminar hacia Santiago, este lunes se le unía un detalle particularmente agradable: «Está un día perfecto», comentó tras poder andar varias horas al sol.