Un «MasterChef» infantil para visibilizar el cáncer: «Les inculcamos la solidaridad y que pueden ayudar con un abrazo o un dibujo»
LUGO
Somos Unidos por el Cáncer organiza la actividad en Friol, donde 300 niños elaborarán un plato sorpresa guiados por el cocinero de la cafetería del HULA
17 ene 2026 . Actualizado a las 11:41 h.Un «MasterChef» para que los más pequeños se lo pasen en grande mientras les contagian valores como la solidaridad, el compañerismo y la importancia de ayudar con un abrazo o una sonrisa a quien está pasando por una enfermedad. Esa es la intención de «Somos Chef», actividad que organiza la asociación Somos Unidos por el Cáncer, que nació precisamente para apoyar a niños y adolescentes con cáncer y a sus familias. Será el próximo sábado 21 de febrero para conmemorar también el Día del Cáncer Infantil, que se celebra el 15 de febrero.
Esta supone la tercera edición y tendrá lugar, en horario de tarde, en el pabellón municipal del Concello de Friol, que también colabora en el evento, junto con Apetéceme. De nuevo, estarán guiados por Remo Pillado, jefe de cocina de la cafetería del HULA, y elaborarán un plato que será sorpresa. Según vayan llegando, a cada participante se le entregará un mandil, un gorro —que pueden llevarse a casa— y una pegatina con el número de mesa a la que pertenece y un monitor lo acercará a su sitio, donde se pondrán manos a la masa.
Los padres podrán seguir sus movimientos desde las gradas. «Aunque nosotros estemos a su lado, queremos que sean los niños los que cocinen, se trata de que disfruten ellos y se lo pasen bien. Cada uno tendrá su salvamanteles, su rodillo y todos los ingredientes pesados y medidos para que solo tengan que hacer lo que manda el cocinero», explica la secretaria de la asociación, Marián Pérez, que se encarga de organizar la iniciativa.
En principio, tienen previsto organizar a los pequeños cocineros en grupos de diez y habilitarán mesas con ingredientes especiales por si alguno tienen algún tipo de alergia o intolerancia La actividad nació aprovechando el interés que despertaba la cocina en la infancia debido al conocido programa de televisión.
Más de 200 participantes en las primeras ediciones
En la primera edición, que tuvo lugar hace diez años en el polideportivo de Outeiro de Rei, lograron reunir a 200: «La verdad es que fue increíble y quedaron muchísimos niños sin poder entrar. De hecho, vinieron algunos a ver si había alguna baja de última hora, aunque no hubo ninguna. En la siguiente, decidimos ampliar a 250 y volvió a pasar lo mismo, quedaron niños fuera».
Por eso, en esta ocasión aumentan las plazas hasta las 300, también teniendo en cuenta que necesitan un buen número de voluntarios para que el evento salga bien. Esperan repetir la buena acogida que vivieron en años anteriores cuando, entre bromas y harina, «Somos Chef» fue todo un éxito: «Los papás quedaron súper contentos y los niños también, los que vinieron acabaron repitiendo». Está pensado para niños de 3 a 12 años y los interesados en participar pueden anotarse ya a través del 699 925 296. Será necesario pagar una pequeña cuota destinada a que la asociación pueda seguir apoyando a los pacientes oncológicos y sus familias.
Inculcar la solidaridad
Planificar una actividad de estas características no es sencillo. La directiva de la asociación y los voluntarios se encargan de dejar todo listo por la mañana, tener los alimentos pesados y medidos y estar pendiente de cada uno de los niños. Pero, dicen, merece la pena por ver las caras de ilusión de los pequeños chefs y por los valores que los acompañan.
«De alguna manera les inculcamos la solidaridad. Se les explica el motivo por el que se hace, que nos encanta verlos allí cocinando, pero que hay niños que están malitos y que necesitan su ayuda y ellos se la pueden prestar», asegura.
Al igual que hacen en las charlas que dan en institutos y colegios de la provincia de Lugo, insisten en que no solo se ayuda con dinero: «No lo es todo. Queremos transmitirles que ellos también pueden colaborar. Se puede ayudar con un beso, con un abrazo o con un dibujo, con el que representan el cariño y el tiempo que le dedican a una persona, que es de lo más importante».
A los adolescentes también se lo trasladan. «Siempre les decimos que no le hagan a los compañeros lo que no les gustaría que le hicieran a ellos y que no sean egoístas. Que cuando están enfermos, se ven muy solos porque los demás pueden seguir con su ritmo de vida y ellos no. Tener un ratito de vez en cuando e ir a verlos no cuesta nada y aporta mucho», aseguran.