Diego Caballo, jugador del Lugo: «Zidane me sorprendió mucho porque trabajaba la defensa, quería un equipo fuerte»
LUGO
El lateral izquierdo acumula doce titularidades, siempre que estuvo sano
28 nov 2025 . Actualizado a las 18:02 h.Diego Caballo Alonso (Salamanca, 1994) ha sido titular en doce de las trece jornadas, es decir, siempre que ha estado disponible. Ha generado los dos últimos goles del Lugo. Un lateral izquierdo especialista a balón parado, con mucho recorrido, notable pie para la salida de balón, veloz en ataque y defensa, así como inteligente tácticamente. Compitió en 87 partidos en Segunda División. Canterano del Real Madrid, Valencia y Dépor. Internacional sub-17 con España.
- ¿Cómo se siente a nivel personal?
- Había que dar un paso adelante en casa. Llevábamos varios empates. No habíamos perdido, pero sumar de uno en uno no te lleva a ningún objetivo. Se está viendo que es difícil hacernos daño, es difícil ganarnos porque competimos todos los partidos. Volver a ganar en casa es un punto de inflexión. Somos de los pocos equipos que seguimos invictos en casa, es un mensaje a todo el mundo. El cambio hay que hacerlo fuera, ganar fuera de casa y ser fuertes en ambos sitios.
- ¿Cómo fue el proceso de su fichaje por el Lugo?
- Yo terminaba contrato en el Intercity y venía de estar medio año en Dinamarca. Quería volver a España por la familia, por volver a estar cerca de ellos, estaban a trote entre Salamanca y Dinamarca.
- ¿Habló con Javi Recio y Yago Iglesias o con uno de ellos?
- Hablé con ambos. Javi ya me había tocado anteriormente cuando estuvo en otros sitios y de Yago tenía buenas referencias de jugadores que habían estado con él en Zamora y también en el Compos. Que hablasen tan bien de él y poder entablar conversación con él ayudó, me hizo decidirme. Y también lo que es el Lugo y lo que representa en la categoría que estamos.
- ¿Cómo fueron las conversaciones?
- Fue todo muy claro. Hablé con Javi y me dijo que era un proyecto muy interesante, que la nueva propiedad era gente seria, gente de fútbol y eso ayuda. Cuando te envían un mensaje tan claro es lo que más ayuda a un futbolista para tomar una decisión.
- Usted asiste en Ponferrada a través del balón parado y genera el gol contra el Pontevedra con una recuperación alta. Entiendo que son dos peticiones muy concretas de Yago Iglesias y ajustadas a sus características. ¿Es así?
- Sí, siempre he sido partícipe de goles, a lo mejor no haciendo tantos, pero sí asistiendo tanto a balón parado como llegando desde atrás. Es volver a recuperar esas sensaciones de generar arriba.
- Es el único lateral izquierdo puro en la plantilla. ¿Le da más responsabilidad?
- No pienso en que soy el único que puedo jugar. Dentro de un equipo cualquiera está preparado. Yo me lo tomo como un reto.
- ¿Qué le pide tácticamente Yago Iglesias?
- Depende de cada partido. A veces estoy en línea de tres o más bajo, otras que participo por dentro. En el último partido estuve más arriba. Aportar a veces con conducción, con pase, con llegada, con centros.
- ¿Qué diferencias encuentra cuando juega con un extremo izquierdo diestro, como Lago Junior, que traza diagonales hacia dentro y ayuda a girar el juego, o con zurdos como Santi Samanes o Víctor Pastrana que generan más amplitud?
- Hay que saber las características que tienes por delante. No le puedo pedir lo mismo a Sama que a Lago porque son piernas diferentes y cualidades diferentes como tampoco le puedo pedir lo mismo a (Álex) Balboa que a Neco (Celorio). Si el extremo izquierdo es zurdo hace que se abra, que busque esa velocidad para encarar y, si es diestro, se asocia más, viene más hacia dentro y te da todo el carril.
- Jugó de lateral izquierdo en un Dépor entrenado por Natxo González que jugaba con dos centrales, dos laterales, un rombo en mediocampo y dos delanteros. ¿Fue la época de su carrera donde jugó con más recorrido y con más desgaste?
- En todos los equipos he tenido recorrido. En el Dépor llegué a jugar de ocho al lado del seis en el rombo. Jugué muchos partidos como lateral izquierdo. Es adaptarse.
- ¿Cómo se encuentra cuando juega por dentro siendo lateral izquierdo?
- Muy cómodo. No tengo ningún problema. Una de mis cualidades es que tengo buen pie y vas cogiendo aspectos que te ayudan a estar bien perfilado, a jugar hacia adelante, a saber dónde están los compañeros. Venía de jugar de seis en Dinamarca y eso me ha ayudado.
- Nathan Nicholas es central zurdo y puede jugar como lateral izquierdo. ¿Qué destaca de él?
- Él tiene una cualidad muy buena y es que compite muy bien, tanto ofensiva como defensivamente. Es un chico al que nunca le ves una mala cara ni un mal gesto y siempre trabaja para el equipo. Jugadores así se necesitan. Él tiene recorrido, es fuerte, es intenso y eso enérgicamente siempre ayuda, contagia.
- ¿Algún compañero le ha sorprendido más?
- No, no es por ni mejor o peor, sino porque no espero nada de nadie. Es verdad. Necesito ver el nivel que tienen los jugadores o el nivel que pueden dar. Hablarte de jugadores ahora sería engañarme. A final de temporada, podré decirte: "Esta persona ha dado un paso adelante". E igual no lo dio en los primeros diez partidos y acaba como un avión siendo el más desequilibrante de todo el equipo. Necesito más tiempo. Matar o poner una corona a jugadores después de trece partidos no está bien.
- Jugó desde enero de la pasada temporada en el CF Intercity Alicante, fundado en 2017. ¿Cómo era el club siendo tan nuevo?
- Le queda mucho por crecer. Tiene cuestiones que quiere ir mejorando y es lo que le va a ayudar a ser un club, no diría más serio porque no hubo problemas allí, pero sí las cuestiones que tienen los clubes que tienen más existencia.
- ¿Cómo es su vida en Lugo?
- Muy tranquilo. Aprovecho y disfruto mucho de Galicia, tengo mucha gente en A Coruña. Mi familia y mis hijos están a gusto en Lugo y eso es lo más importante.
- ¿Qué recuerdos tiene del estadio Ángel Carro como rival?
- Mi prueba, antes de debutar con el primer equipo del Dépor, fue aquí. Había jugado todos los partidos de ocho y Natxo González me dijo aquel día: "Hoy vas a jugar de lateral izquierdo y te va a valer para ver si das el nivel o no para estar en el primer equipo". Me acuerdo que empatamos o ganamos y en uno de los goles que metemos doy un balón. Siempre es un campo donde ha sido difícil ganar. Estos años anteriores no se habían hecho bien las cosas en el Lugo porque no se habían conseguido los resultados, no hablo dentro del club, y eso hace que a la gente le cueste engancharse otra vez. Estamos dando y poco a poco damos, pero es muy difícil enganchar a la gente porque vienen de años malos. Ahora mismo, te exigen más, pequeñas cuestiones que hay que verlas día a día y eso ayudará a que a final de temporada llenemos el estadio o estemos cerca de llenarlo.
- ¿Cómo fue su vida en Dinamarca? Jugó la primera mitad de la temporada pasada en el Aalborg Boldspilklub.
- ¡Dura! Es una vida dura, con pocas horas de luz, mucho frío, aire, nieve, la gente es muy diferente. El tiempo te forma o te hace a un estilo de vida. Y siendo de España y yendo a Australia, que es una vida parecida entre comillas, te vas a la antítesis, a completamente lo opuesto y es complicado.
- ¿Cuál es el nivel de la liga danesa?
- Tienen muy buenos jugadores, es una liga muy competida, muy difícil, donde los jugadores y entrenadores están muy preparados. Vemos que equipos como el FC Copenhagen y el FC Midtjylland juegan en Champions y Europa League y compiten muy bien.
- ¿Y qué estilo de juego predomina?
- Hay equipos de todo tipo. Hay equipos que se sienten más cómodos con el balón y otros que buscan más físicamente, pero cada equipo tiene cuatro o cinco futbolistas desequilibrantes.
- ¿Cómo valora su temporada en el Sydney FC y su vida en Australia?
- Yo salí enamorado de esa ciudad, de ese estilo de vida, de la gente. Si no hubiese tenido familia, habría terminado la temporada más de contrato que tenía allí y habría visto con otros ojos continuar allí. Di un paso aparte porque los abuelos se merecían ver crecer a los nietos y eso me ayudó a tomar la decisión de volver a Europa.
- ¿Cómo recuerda la llamada del Real Madrid?
- Fue complicado, fue un poco caos. Había muchas cuestiones. Fui a Madrid unos días de prueba. Había otros equipos que me habían llamado, como el Atlético de Madrid, Villarreal, Tottenham y Barcelona. Y decidí irme a Madrid a jugármela a una prueba. Fue lo que yo soñaba de pequeño y tuve la oportunidad de cumplirlo.
- ¿Qué momentos destaca de esa etapa en el Real Madrid?
- Fueron todos años especiales. Te cambia la vida, de vivir con tus padres a vivir en una residencia con más chicos que quieren cumplir el mismo sueño que tú. Tengo amigos para toda la vida que hice en el colegio, creces mucho más rápido, tienes un primer sueldo que hace que valores mucho más todo lo que hicieron tus padres hasta entonces. Es una etapa de crecimiento como jugador, pero, sobre todo, como persona.
- ¿Cómo fue su temporada en el Real Madrid Castilla con Zinedine Zidane como primer entrenador?
- ¡Si en el primer equipo del Real Madrid tenía ese aura de respeto, imagínate en categorías inferiores! Era muy inteligente y una de las cuestiones muy buenas que tenía era que sabía llevar muy bien el vestuario. Y lo vimos en el primer equipo y lo volveremos a ver si vuelve a entrenar.
- ¿Era un entrenador muy metódico, muy intervencionista?
- Mira, me sorprendió que siendo él un futbolista técnicamente tan prodigioso con esa visión de juego, con esa calidad, con ese uno contra uno, con ese desborde, con esa capacidad para hacer goles, trabajaba la defensa y fue algo que me sorprendió mucho. Quería un equipo que fuese fuerte con el balón, pero que también lo fuese sin él. Y esto habla mucho de él.
- ¿Qué compañeros del Real Madrid le llamaron más la atención en aquel momento?
- Raúl de Tomás fue el jugador que más por definición, técnica, inteligencia, hacer goles e ir como un paso o dos más por delante de los jugadores de su edad.. Compartí seis años con él y tres o cuatro con él en residencia. He coincidido con Jesé (Rodríguez), pero no participé con él en partidos, participé con él en entrenamientos. Con Raúl estuve en el día a día y fue el jugador que más me sorprendió. No ha llegado a más por circunstancias de la vida, pero habría sido un jugador que hubiese marcado época.
- ¿Cómo valora su etapa en el Valencia Mestalla y entrenando con el primer equipo llegando a ir convocado en Liga?
- Sí, bonita, la pena es no haber debutado. Pasé casi cuatro meses entrenando con el primer equipo. Creo que fui convocado tres ocasiones con el primer equipo. Es difícil porque ya tienes 23 años y, si debutas, tu nombre ahí está. Los equipos, aunque no te hayan visto mucho o no te conozcan mucho, ponen ojos en ti si debutas porque el nombre es el nombre y es el Valencia. No debutar esa temporada es como que se esfuma el sueño de un niño y la forma en la que sucede porque, habiendo pasado casi cuatro meses entrenando con el primer equipo, llega la siguiente temporada y no hago ni la pretemporada con ellos. Entonces, es un poco complicado de asimilar. Pero sí tengo buenos recuerdos. También los tengo jodidos porque nos jugamos un ascenso a Segunda División y nos eliminó el Albacete en el último partido.
- ¿Cómo gestionó mentalmente jugar en un Dépor recién descendido, quedarse a un gol de volver a Primera, jugar las dos primeras jornadas de la siguiente temporada en Segunda y que el club decida que no cuenta con usted?
- Se junta el no ascender a Primera y el último día de mercado cuando se me comunica que tengo que buscar una salida porque, si no, no voy a jugar más. Es difícil. Me acuerdo que a las 23:30 o 23:45 del día que cierra el mercado me acerco a las oficinas para firmar mi finiquito. Tampoco finiquito porque no pedí nada y ni siquiera gané nada de mi contrato, salí libre completamente, perdoné todo, aunque no era mucho, porque el Dépor me había dado la vida, me había hecho profesional y lo único que quería era seguir jugando en el fútbol profesional. Al día siguiente me voy a despedir de mis compañeros y (Juan Antonio) Anquela, que era el entrenador entonces, me pregunta por qué no estoy cambiado. Tengo esa anécdota muy grabada de que ni siquiera el mismo entrenador sabía que yo había firmado el finiquito el último día.
- ¿Qué significó para usted la llamada de la selección absoluta para entrenar un día?
- Tuve la suerte de poder ir a las categorías inferiores de la selección española y, sobre todo, tener la suerte y el privilegio de poder entrenar un día con la selección absoluta. Eso quedará para el recuerdo para mí y para mis hijos cuando sean más grandes y pueda contárselo.
- ¿Cómo se produjo ese momento siendo internacional sub-17?
- Estábamos ahí. Nosotros entrenábamos y el entrenador me comentó que no iba a entrenar con el equipo. Me asusté un poco de primeras porque no sabía qué había sucedido, rápidamente me metió en el despacho y ahí estaba Vicente del Bosque para darme la noticia que faltaba un lateral izquierdo y que requerían de mi persona. Encima, era un día de puertas abiertas con mucha gente. Al principio estaba un poco nervioso, pero poco a poco disfruté mucho de la experiencia.
- ¿Qué jugadores de la selección le impresionaron más?
- No te impresiona tanto a nivel técnico porque yo ya había estado entrenando con el Real Madrid y había futbolistas del nivel de (Karim) Benzema, Luka Modric y (Toni) Kroos. Te impresionan más porque nunca has entrenado con ellos, es una oportunidad en la vida y da un poco de impresión. No tuve tanto tiempo de analizar las cosas, pero sí de disfrutarlo.