El acusado de abusar de su nieta, de 12 años y discapacitada: «La culpa es de mi hijo, yo nunca toqué a la niña»

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

El acusado, de 78 años, negó los hechos ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Lugo
El acusado, de 78 años, negó los hechos ante el tribunal de la Audiencia Provincial de Lugo A. SISO

El procesado, un lucense de 78 años, se enfrenta a seis años de prisión por unos presuntos tocamientos a la pequeña, con la que convivía los fines de semana

29 feb 2024 . Actualizado a las 13:48 h.

Un lucense de 78 años fue juzgado este jueves por haber abusado presuntamente de su nieta, de 12, cuando ella convivía con él en su domicilio de la ciudad de Lugo. El procesado rechazó la versión de la Fiscalía y de la acusación particular y atribuyó la denuncia a «un invento» de su hijo y de la madre de la niña, que «convencieron» a su nieta para ir a juicio.

La fiscal pide cinco años de prisión para el hombre, mientras que la acusación eleva su solicitud a seis años. Ambos piden también una orden de alejamiento y una medida complementaria de libertad vigilada, además de una indemnización que superaría los 50.000 euros.  

El juicio se celebró este jueves en la Audiencia Provincial de Lugo. Durante su turno de palabra, el acusado negó los hechos que se le atribuyen y alegó que la denuncia surgía de «un invento» de su hijo, al que acusó de ser adicto a las drogas, y de su exnuera, la madre de la víctima. 

Sin embargo, el acusado afirmó que la relación con su hijo era «buena», solo que a veces discutían porque él «se drogaba mucho» junto a un vecino de su edificio. Ambos admitieron que, en una ocasión, el hijo le puso al padre un cuchillo al cuello. «No me pareció mal porque sabía que estaba drogado y luego me pidió perdón», recordó el procesado. 

Según la denuncia, los hechos ocurrieron en abril del 2022. La niña, entonces, tenía 12 años. Además, presenta una discapacidad intelectual que le hace tener problemas psicológicos que afectan, sobre todo, al habla. Un día, según la fiscal, el acusado se acercó por la espalda y «le tocó los pechos» a la denunciante. Este episodio ocurrió delante del padre de la menor, que vio cómo esta la decía a su abuelo que la «dejase en paz». Días después, le contó lo ocurrido a la madre de la niña y se puso una denuncia en la comisaría de la Policía Nacional.

El acusado negó tajantemente haber realizado tocamientos a su nieta. Al menos, en un sentido sexual. «¿Cómo voy yo a tener esos ánimos con mi nieta? Las únicas veces que la he tocado en esas partes ha sido de pequeña, para cambiarla o para limpiarla. Nunca con otras intenciones», explicó el acusado. 

Durante el juicio, la fiscal preguntó al hombre sobre otros episodios con la niña y con su exnuera, ya que en la causa figuran incidentes previos entre ellos. Él negó cualquier otro episodio de tipo sexual y se limitó a decir que «jamás» tocó a su nieta con ánimo libidinoso. 

El testimonio del padre

Tras su declaración, compareció su hijo, el padre de la niña. «Él revivió el episodio que originó la denuncia de esta manera: Estábamos sentados en la cocina y mi padre pasó por detrás de la niña y le tocó un pecho, le tocó el otro y se sentó al lado de ella. Ella le dijo que la dejara en paz y que parara ya».

El hombre hizo hincapié en que su padre «estaba todo el día borracho, desde que se levantaba hasta que se acostaba», y que aquel día estaba bajo la influencia del alcohol. 

Tras este episodio, el padre asegura que se sentó con la niña «para hablar». «Le pregunté qué pasaba con el abuelo, y ella me dijo que le tocaba las tetas y el culo y que era muy pesado», recordó. Cuando puso el asunto en conocimiento de la madre de la niña, se interpuso una denuncia. 

El juicio quedó visto para sentencia y será el tribunal de la Audiencia Provincial de Lugo el que dicte una resolución.