Un acusado de traficar con heroína en Lugo dice que se subió al coche de un toxicómano «solo para hablar»

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

El juicio se celebró este martes en la Audiencia Provincial de Lugo
El juicio se celebró este martes en la Audiencia Provincial de Lugo A. SISO

Un policía testificó en el juicio que vio cómo hacían un intercambio de dinero y droga en el interior del vehículo

27 feb 2024 . Actualizado a las 13:10 h.

Un vecino de la ciudad de Lugo se sentó este martes en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial para enfrentarse a una pena de cuatro años y tres meses de prisión. La Fiscalía le imputa un delito contra la salud pública al verlo como el responsable de varios intercambios de heroína y dinero en efectivo en la urbe amurallada a principios del 2022.

El juicio se celebró en la Sala de Segunda de lo Penal este martes. El acusado negó los hechos que le atribuye la fiscal Lucía Girón, responsable del caso, y aseguró que no se había producido ninguna compraventa de droga.

El atestado de la Policía Nacional explica que, entre los meses de febrero y de abril del 2022, los agentes comprobaron en dos ocasiones como el acusado participaba en un intercambio con droga de por medio. Sucedió, según la versión policial, en las calles Tino Grandío y Pintor Villamil, en el norte de la ciudad.

Un policía, testigo directo del intercambio

Uno de los policías que participó en el operativo de seguimiento explicó este martes en el juicio que vio cómo el acusado se introducía en un coche en el que viajaban dos personas. «Al ir despacio debido al tráfico, pude seguir el ritmo del vehículo a pie, por la acera. Vi cómo el copiloto se giraba y le entregaba unos billetes al acusado, mientras que él le daba una sustancia que no alcancé a ver», recordó.

Poco después, el procesado se bajó del vehículo a la altura de un «narcopiso» y el policía decidió seguir al turismo. Apoyado por otra patrulla, interceptaron al coche en la rúa Escultor Asorey e identificaron a los pasajeros. Uno de ellos portaba un envoltorio que contenía heroína, presuntamente comprada minutos antes al acusado.

Él, sin embargo, negó haberle entregado nada a este «conocido toxicómano», como lo definió la policía. El procesado aseguró que se había subido a su coche «solo para hablar», porque eran «buenos amigos», y no para darle nada, sino «por cosas del día a día». Afirmó, además, que toda la droga que le fue requisada al ser detenido era para consumo propio y que el dinero que tenía lo había conseguido «trabajando», aunque no aclaró a qué se dedicaba tras ser preguntado por la fiscal.