Siete años de cárcel y 200.000 euros de multa para un madrileño pillado en Vilalba con dos kilos de cocaína en su coche

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

El condenado alegaba que se dirigía a Ferrol para ver coches en venta
El condenado alegaba que se dirigía a Ferrol para ver coches en venta ALBERTO LÓPEZ

El tribunal no creyó al acusado, que dijo desconocer la existencia de la droga y que se dirigía a Ferrol a ver coches en venta: «No portaba más que 35 euros e iba a un lugar que es un foco de tráfico de drogas»

04 feb 2024 . Actualizado a las 18:10 h.

La Audiencia Provincial de Lugo acordó este viernes condenar a siete años de prisión y a pagar una multa de 200.000 euros a un vecino de Madrid al que interceptaron al volante de su coche en Vilalba mientras transportaba dos kilos de cocaína hacia Ferrol. El tribunal lo considera autor de un delito contra la salud pública en su modalidad grave y da por probado que su intención era la de recoger la droga en la capital de España y llevarla hasta Galicia para que fuese distribuida.

En la sentencia, las juezas sostienen que «existen unos hechos incontrovertidos», como es «la conducción del acusado de un vehículo que portaba en su interior más de dos kilos de cocaína con una pureza elevadísima, y que el acusado, viviendo en Madrid, se dirigía a la localidad de Ferrol, según él para adquirir vehículos de segunda mano, aún cuando no portaba más que 35 euros, y a un lugar que es un foco de compraventa de drogas».

Rechazan la tesis de la defensa

La sala rechaza los argumentos del acusado, haciendo hincapié en que «huelga abundar sobre el destino al tráfico de la droga, pues excede de todos los parámetros de consumo». Además, rechazan rebajarle la pena por una puesta adicción a las drogas por parte del procesado. «Para poder apreciarse la drogadicción, sea como una circunstancia atenuante, sea como eximente, es imprescindible que conste acreditada la concreta e individualizada situación del sujeto en el momento comisivo», explica la sentencia. 

La condena, finalmente, ha sido algo menor que la que pedía la Fiscalía, que era de 9 años de prisión y una multa de más de 270.700 euros.

En el juicio, el acusado, además de alegar que iba a Ferrol con un coche alquilado en el aeropuerto de Madrid, afirmó desconocer la existencia de esos fardos de cocaína. 

Con respecto a los hechos que se juzgaban, el acusado negó ante la jueza que fuese el responsable de esos dos fardos de cocaína. «Cuando me pararon, me preguntaron a dónde iba y el motivo. Yo les dije que me dedicaba a la compraventa de coches y que iba a Ferrol a ver algunas posibles ofertas. Ellos me dijeron que me iban a arrestar porque les aparecía en mi expediente que tenía antecedentes graves, pero eso es mentira, porque no tengo nada. Al sacarme del coche, escuché a dos policías que estaban mirando dentro del coche diciendo 'aquí están, aquí están'. Yo no sabía a qué se referían, pero entonces me preguntaron que por qué llevaba dos paquetes de droga debajo de un asiento. Yo les dije '¿y eso qué hace ahí?', porque no sabía qué era. Yo no sabía si eso era droga o un bocadillo de calamares o de tortilla», resumió el hombre.