El accidente mortal del paso a nivel de Lugo: un proceso estancado a la espera del atestado

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

El paso a nivel de Recimil ya ha sido eliminado y los vehículos cruzan ahora por uno más seguro ubicado a unos 300 metros
El paso a nivel de Recimil ya ha sido eliminado y los vehículos cruzan ahora por uno más seguro ubicado a unos 300 metros ALBERTO LÓPEZ

Dos jóvenes de León murieron tras ser arrollados por un tren en julio. El caso, ya judicializado, podría mover millones de euros en indemnizaciones

24 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado mes de julio, dos jóvenes leoneses fallecieron tras ser arrollado su coche por un tren de pasajeros cuando cruzaban el paso a nivel de Recimil, un núcleo rural a las afueras de la ciudad de Lugo. Esa zona, vista por los vecinos desde hace décadas como un punto de especial riesgo para cruzar las vías, se llevó las vidas de Joseph y de Marco, empleados de una subcontrata de ADIF que se dirigían a su puesto de trabajo. Ahora, 150 días después del suceso, ese paso ya no existe, las familias han enterrado a sus seres queridos y los trenes siguen circulando por Recimil con normalidad. Sin embargo, todos los ojos miran ya hacia el juzgado.

Con el paso del luto, se abrió la etapa de valorar las consecuencias del accidente. Las familias de los fallecidos y del herido señalan directamente a ADIF como responsable, alegando que la mala señalización del paso a nivel y el estado de la vía podrían haber propiciado la tragedia. Desde el ente público, sin embargo, afirman que se trató de un error humano y que la vía estaba «perfectamente señalizada» con un stop que advertía del paso de los convoyes.

Los primeros indicios que han llevado a la familia de Marco (el conductor de 19 años, fallecido) a plantearse la opción de denunciar a ADIF están, en parte, avalados por la declaración de Jorge, el único superviviente del siniestro. Cuando le tomaron testimonio, tras varios días en la uci, el chico afirmó que «no vieron venir al tren» cuando cruzaron el paso a nivel y que, una vez sobre la vía, «el coche se quedó parado». 

Las pruebas que manejan las autoridades avalan esa teoría, ya que el sistema interno del turismo en el que viajaban dejó registrado que el conductor trató de encender el coche en varias ocasiones en un cortísimo período de tiempo justo antes del impacto. 

Pruebas contra unos y contra otros

Ahora, está por ver si el motivo por el que el coche quedó sobre la vía estuvo relacionado con el hueco que había entre la estructura metálica y el firme (que fue tapado y asfaltado posteriormente) o si tuvo solo que ver con un error humano o mecánico. Ahí puede estar la clave de todo el proceso legal.

El cruce de acusaciones entre los seguros, ADIF y las familias podría hacer que el asunto económico superase al humano en muy poco tiempo. Parece complicado, sin embargo, que haya consecuencias penales en el procedimiento que nació hace ya unos meses. Sobre todo, porque los dos posibles responsables del accidente, ADIF (por la supuesta mala señalización del paso a nivel) y el conductor (por, presuntamente, no obedecer la señal de stop), tienen argumentos suficientes para no ser acusados por esta vía. 

En el primer caso, el organismo responsable de la vía ferroviaria que une Lugo y Ourense, donde se produjo el siniestro, ya ha aclarado que el paso a nivel «contaba con la protección establecida por la normativa», por las señales de stop y aspa. Según destacaron, estas dos señales eran las que precisaba este paso a nivel «atendiendo a sus características», por lo que aseguran que «no requiere de actuación adicional».

En el lado opuesto, la realidad no deja lugar a dudas. Al fallecer el conductor del vehículo, ya no se le podría acusar penalmente. Sin embargo, los ocupantes, tanto el superviviente como la familia del copiloto fallecido, podrían reclamar al seguro del vehículo, argumentando que el conductor fue el responsable del siniestro. 

Lo más seguro es que ADIF culpe al conductor y viceversa. La seguridad del paso a nivel ha sido puesta en duda desde el primer momento, pero el organismo salió rápidamente al paso para defenderse de cara a un posible proceso judicial.

Proceso sin avances a la espera del atestado definitivo

Esta disputa ya está judicializada. El proceso está todavía en su fase inicial, pero las familias de los afectados ya se plantean denunciar a ADIF por homicidio imprudente. Además de una posible responsabilidad penal, se abriría de esta manera una guerra de seguros que podría mover cifras que alcanzarían el millón de euros según varios expertos.

En este momento, las familias de los fallecidos, Joseph y Marco, y del herido, Jorge, están asesorándose legalmente con sus abogados para trazar una estrategia judicial. Ahora mismo, están tratando de recabar todas las imágenes, vídeos, documentos y testimonios posibles sobre el estado del paso a nivel en el momento del accidente y en los años anteriores. El mes pasado, el paso a nivel fue eliminado y los coches pasan ahora por otro acceso ubicado a unos 300 metros.

La causa judicial, por lo tanto, se mantiene a la espera de recibir el atestado definitivo de la Policía Nacional. Mientras, el proceso no podrá avanzar y la hipotética acusación contra ADIF se irá retrasando. «Tenemos que tratar de reunir todas las pruebas que podamos y luego solo quedará esperar», concluyen desde la familia.