Xavier Quijada, el escultor de Guitiriz que condensa los símbolos de Parga en una obra

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS GUITIRIZ / LA VOZ

LUGO

Quijada admite que está satisfecho del resultado de su obra.
Quijada admite que está satisfecho del resultado de su obra. SUSO PENA

El Concello le encargó un trabajo que está colocado junto a la vía del tren

24 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La torre; el agua, reflejada en las fuentes y en el río; el ferrocarril; la carballeira; la feria, «sobre todo a feira». Esos elementos están presentes en la historia de Parga, y cualquier vecino y cualquier conocedor de la villa podría admitirlos como símbolos. Quien los considera emblemas de Parga es Xavier Quijada. El escultor, natural de Donalbai (Begonte) y residente en Os Vilares (Guitiriz), los ha incorporado a una obra colocada recientemente en la localidad, en una ubicación, junto a la vía del tren, que parece ensamblarse con el contenido.

El trabajo no solo simboliza a Parga sino que está elaborado con granito local. Se trata de un material muy apreciado, y Quijada no esconde su predilección a la hora de elegirlo para sus creaciones. «É moi agradable para traballar e queda moi fermoso á vista. Para min, é a pedra máis fermosa que hai. Se cadra, é por deformación, porque é a única que emprego», dice.

El trabajo, encargado por el Concello de Guitiriz, le llevó meses. Tras usar cinco toneladas de piedra, el resultado es una pieza de más de dos metros de alto. Quijada afirma que el tamaño es acorde con un emplazamiento al aire libre, y no oculta su agrado por el resultado, agrandado porque ve «que lle gusta a todo o mundo». El trabajo le supuso un reto del que, dice, quedó satisfecho.

Otras obras ya colocadas

No es la primera vez que una obra de Quijada se instala en un espacio público del municipio. Un trabajo suyo está colocado en la avenida Díaz Castro, por la que se accede al casco urbano desde la A-6. También hay una pieza suya cerca de la Escola Habanera, realizada como homenaje a Alfonso Blanco cuando el sacerdote, profesor y coordinador de la Asociación Cultural Xermolos fue nombrado hijo adoptivo de Guitiriz.

Vendedores en pendellos de la carballeira, en una feria celebrada a finales del 2020.

Parga, la villa donde la feria corre a cargo de un vecino

XOSÉ MARÍA PALACIOS

Parga es un lugar conocido por sus ferias, que tienen lugar dos domingos cada mes. Pero si el contenido es interesante y lleva a la villa a vecinos del municipio de Guitiriz y de otros más o menos cercanos, el envoltorio de la celebración también lo es. Por un lado, la carballeira que alberga el campo de la feria es un terreno privado; por otro, la organización de la feria corre a cargo de un vecino, integrante del citado colectivo.

Que un vecino de Parga se encargue de cobrar a los vendedores o de recordar a unos y a otros el lugar donde deben instalarse fue una decisión tomada por la directiva hace meses. Los miembros de la junta se encargaban de esos trámites, pero llegó un momento en que los trámites se hicieron demasiados y decidieron delegar la gestión.

Seguir leyendo