Juan Corredoira, jefe de Infecciosas del HULA: «La gente le ha perdido el miedo al Sida, por eso hay más contagios»

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

LUGO

Juan Corredoira, jefe de Enfermedades Infecciosas del HULA, alerta del aumento de las ETS entre jóvenes desde los 14 años
Juan Corredoira, jefe de Enfermedades Infecciosas del HULA, alerta del aumento de las ETS entre jóvenes desde los 14 años ALBERTO LÓPEZ

Explica que los pacientes diagnosticados son cada vez más jóvenes y que los diagnósticos tardíos pueden acabar en infecciones, tumores e incluso cáncer

01 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El comúnmente conocido como Sida es en realidad la etapa final de la infección por VIH, cuando el sistema inmune ya está gravemente dañado. El virus de inmunodeficiencia humana destruye un tipo de glóbulo blanco que ayuda a que el cuerpo tenga medios para combatir las infecciones. Como cada 1 de diciembre, es el Día Mundial del Sida, y especialistas como Juan Corredoira, jefe de la unidad de Enfermedades Infecciosas del HULA, explica que en Lugo se diagnosticaron en lo que va de año 17 casos. Asimismo, alerta de que las enfermedades de transmisión sexual (ETS) aumentan progresivamente desde hace años y en personas cada vez más jóvenes.

—¿Cuántos casos de VIH se diagnostican en el HULA?

—El año pasado 17. Es la misma cifra de casos que llevamos diagnosticados este 2022. En la consulta del HULA llevamos a algo más de 400 pacientes.

—Valore estas cifras...

—Se nota un incremento en los últimos años, pero desde antes de que empezase la pandemia de covid-19. Pasa como con otras ETS. Se le ha perdido el miedo al contagio del Sida que había hace años. Y por eso ha aumentado la transmisión por vía sexual.

—¿Los más jóvenes saben lo que es?

—Pues deberían de saberlo. Hace 30 años no se sabía, pero ahora sí. Se enseña en los colegios, pero aun así no le tienen respeto y parece que es una enfermedad banal, pero para nada lo es.

—¿Sus pacientes hacen vida normal con los tratamientos?

—Así es. Tanto si se coge a tiempo e incluso cuando llegan con la enfermedad avanzada, los tratamientos logran una normalidad. Lo cual no quiere decir que si ingresas con una enfermedad muy avanzada te puedas morirte de una infección. Por una parte, esta ha dejado de ser una enfermedad mortal, y esto también influye en que haya más transmisión. Es lo mismo que ocurre con la sífilis, gonorrea, clamidia... todas ellas han aumentado progresivamente desde hace años.

—Háblenos de las consecuencias de los diagnósticos tardíos.

—Son un problema. El VIH es una enfermedad que desde que te contagias hasta que desarrollas la misma atraviesas un período muy largo, de mas de 10 años y que incluso puede llegar a los 20. Permaneces todo ese tiempo asintomático, pero la enfermedad puede debutar con una infección, un tumor o incluso un cáncer. Y eso cuando ya ni te acuerdas de ese posible contagio. Las defensas van bajando lentamente sin ningún síntoma, hasta que aparece la infección. Puede ser muy grave, y ahí sí que puedes morirte.

—¿Hay un elevado porcentaje de población que se ha contagiado y no sabe que lo está?

—Sí porque son infecciones víricas latentes que tardan muchos años en manifestarse, por lo que siempre hay personas que están infectadas y no lo saben porque se contagiaron hace años y no tienen síntomas.

—Falta prevención... ¿y visitas al médico?

—A día de hoy hay test de saliva que se pueden pedir en la farmacia, pero las personas en riesgo de transmisión de ETS porque tienen múltiples parejas sexuales deberían de solicitar a su médico de cabecera hacerse el test al menos de forma anual. Algunas sí que se lo hacen con relativa frecuencia, pero otras no. Las personas sexualmente activas y sin pareja estable deben tener en cuenta que a más parejas, más posibilidades de transmisión. Si se hicieran cribados en la población de riesgo se detectarían casos nuevos seguro.

—¿Todos los contagios de VIH son por vía sexual?

—Por sangre ya no existen porque hay mucho control en las donaciones y en el embarazo, a todas las mujeres se les hace un test para saber si están infectadas. Después, la drogadicción no contagia. Básicamente, se contagia a través de transmisión sexual entre personas con muchas parejas sexuales.

—El perfil del paciente con VIH ha cambiado radicalmente.

—A día de hoy no se contagia a través de las agujas que usan las personas drogadictas. Ahora estamos hablando de pacientes muy jóvenes, de entre 19 y 30 años si hablamos de Sida; si nos referimos a otras ETS, incluso baja hasta los 14 o 15 años. Cada vez afectan más a los jóvenes. Pasa como con el alcohol.

—En estos casos, cuando hablamos de menores, ¿tienen que informar a los padres?

—Aquí aparece el problema. Es un terreno en el que el paciente muchas veces no quiere que nadie lo sepa, pero algunos son niños. Ahora mismo esto es un conflicto.

—Al menos, acuden al médico...

—A veces. Otras piensan que es otra cosa y por eso van al médico. Acuden por una infección y la ETS se diagnostica después.

—¿Hay tratamientos preventivos?

—Sí, existe una medicación activa frente al VIH que las personas con riesgo de contagiarse pueden tomar de forma preventiva. Eso sí, hay que tomar igualmente otras precauciones.

—¿Cree que los jóvenes temen más un embarazo no deseado que el contagio de una ETS?

—Sí, seguramente. Piensan en lo primero, pero no en lo segundo... Y así aparecen los problemas.