Arrestados dos lucenses que le estafaron 65.000 euros a un hombre mediante el método de la «sextorsión»

André Siso Zapata
André S. Zapata LUGO / LA VOZ

LUGO

Sede del Equipo Arroba de la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo.
Sede del Equipo Arroba de la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo. OSCAR CELA

Los implicados amenazaron a la víctima con publicar sus fotos íntimas si no les pagaba

29 sep 2022 . Actualizado a las 12:15 h.

Dos personas han sido arrestadas y otra está siendo investigada por la Guardia Civil como presuntos autores de una estafa telemática ocurrida en la ciudad de Lugo. Los detenidos son un vecino de Monforte de Lemos, de 24 años, y una socia, de 59 y que vivía en la ciudad amurallada. Ambos colaboraron para, mediante el método de la «sextorsión», estafarle 65.000 euros a un lucense.

El Equipo Arroba de la Comandancia de Lugo lideró esta investigación, desarrollada a lo largo de los últimos meses tanto en Galicia como en terceros países. 

Todo empezó cuando los agentes tuvieron conocimiento de un presunto delito de extorsión, empleando para ello medios telemáticos, en el cual la víctima habría intercambiado fotografías y vídeos de índole sexual con personas a las que conoció a través de redes sociales. Los presuntos autores del delito utilizaron posteriormente estos archivos como chantaje para conseguir dinero a cambio de no hacer públicos los mismos. Con este modus operandi llegaron a conseguir una cantidad superior a 65.000 euros.

Esta misma persona habría sido víctima de dos extorsiones distintas cometidas por autores diferentes en el mismo espacio de tiempo y con idéntico método. En una primera fase, la víctima fue extorsionada exigiéndole los presuntos autores el pago de dinero por no hacer públicas fotos íntimas suyas, llegando a conseguir un primer botín de 6.000 euros.

Luego, el perjudicado recibió varias llamadas por teléfono solicitándole nuevos pagos. En esta ocasión, incluso lo amenazaron con enviar las imágenes al correo electrónico de su trabajo. La víctima, presa del miedo, envió el dinero al extranjero a través de varios locutorios de la ciudad. O eso pensaba.

Detenida este martes en Barajas

Lo cierto es que las cuentas bancarias a las que mandaba los pagos estaban radicadas en la República Dominicana, pero quien los recibía era una de las arrestadas, que vivía en Lugo. Solamente se desplazaba a su país de origen en contadas ocasiones. En una de ellas, este mismo martes, la mujer fue arrestada cuando bajó del avión en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.

Esta persona se hacía pasar por una amiga, pero, en realidad, era una de las estafadoras. Eran ella y su socio quienes se quedaban con el dinero y no lo ayudaban, como le prometían. Llegaron a conseguir una cantidad cercana a los 60.000 euros, que se sumaron a los 6.000 previamente estafados.

Desde la Guardia Civil, inciden en la importancia de cuidar el contenido que se comparte en las redes sociales y con quien, ya que, «aunque Internet es un medio cada vez más común para relacionarse entre las personas, también es usado cada vez con más frecuencia por los delincuentes, los cuales se aprovechan del miedo generado en las víctimas para hacerse con grandes cantidades de dinero, circunstancia que se agrava ya que muchas veces las víctimas no denuncian por vergüenza o por miedo a las represalias».

Sede del Equipo Arroba de la Guardia Civil de Lugo, responsable de la resolución de delitos informáticos en la provincia.

Detenido en Lugo un miembro de una organización que estafó más de 100.000 euros a víctimas de toda España mediante «sextorsión»

La Voz

La Guardia Civil anunció este viernes la desarticulación de un supuesto grupo criminal dedicado a extorsionar a personas que visitaban una página web de contenido sexual. La operación se cerró con la detención de diez personas de entre 22 y 57 años en Valencia, Madrid, Albacete y Lugo. Uno de los miembros de esta organización, según las autoridades, vivía y ejercía estas funciones dentro del grupo desde su residencia de la ciudad amurallada.

Los hechos, según la Guardia Civil, se remontan a septiembre del año 2021, cuando un vecino de Burgos visitó una página web de contenido sexual, se dio de alta y contactó telefónicamente con una persona, aunque rechazó sus servicios sin cerrar una cita. Al poco tiempo, recibió llamadas y mensajes amenazantes en su móvil que le advertían de «graves represalias» hacia él y su familia si no accedía a pagar un dinero que le exigían.

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