Obras eternas

Antón Grande

LUGO

20 may 2022 . Actualizado a las 19:51 h.

Los romanos tardaron más de un siglo en construir nuestra muralla Patrimonio y desde entonces, esta tardanza parece que ha sido una herencia para los lucenses y sus obras públicas.

Hace unos días se conmemoraba el 75 aniversario de la renovación de la central eléctrica municipal, que había sido reconstruida en su totalidad y dotada de nuevas instalaciones. Siguiendo la tradición romana, la fábrica de la luz se encuentra actualmente en un incalificable estado después de diversos proyectos fallidos como museo de la electricidad, o incluso con su puesta en marcha nuevamente para utilizar su energía en servicios municipales, como el alumbrado de las calles de la ciudad. Pues nada, seguimos con la tradición romana y de momento ahí sigue, esperando que alguien le eche una mano antes de entregarse al derrumbe.

Próximo a la fábrica de la luz está el caneiro de As Illas, a los que los más antiguos del barrio da Ponte conocían como O Anguieiro, por algo sería. Lleva años roto por varias partes y la Confederación Hidrógrafica, la de antes y la de ahora, sin que a los políticos que gobernaban España antes y los de ahora, se les ocurra meterle mano, arreglarlo y, de paso, convertirlo en una estupenda zona de baños como fue antaño, en donde incluso había una pequeña cantina destinada a saciar la sed de los bañistas que allí acudían en las épocas de estío.