Una pareja busca socios para abrir el mayor «glamping» de Lugo en los Lagos de Lousada

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA LUGO / LA VOZ

LUGO

Los Lagos de Lousada tienen 41 hectáreas y cuentan con dos lagos y una laguna
Los Lagos de Lousada tienen 41 hectáreas y cuentan con dos lagos y una laguna CONCELLO XERMADE

El de Xermade es el segundo Espacio Privado de Interés Natural de Galicia, donde proyectan un negocio «hecho a medida de la demanda de turismo sostenible»

06 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En la parroquia de Lousada, en el concello de Xermade, un espacio natural se expande por 41 hectáreas con bosque autóctono, dos lagos, una laguna y numerosos senderos. Se trata de los Lagos de Lousada y son terrenos particulares de un matrimonio que la Xunta reconoció en el 2019 como un Espacio Privado de Interés Natural de Galicia (EPIN). Con ese espacio natural único en sus manos, la pareja quiere crear un complejo de turismo sostenible «hecho a medida de la demanda». Para amortiguar la inversión, buscan socios que se sumen al proyecto.

¿Qué es un EPIN?

Los Espacios Privados de Interés Natural de Galicia son una de las categorías que pueden tener los espacios naturales protegidos. La Consellería de Medio Ambiente tiene la competencia de reconocer estas zonas, de manera que pasan a formar parte de la red gallega de espacios protegidos pero la responsabilidad de su conservación, así como su sustento económico, es exclusivamente de los propietarios. Los Lagos de Lousada fueron el segundo EPIN aprobado en Galicia, después de las Sobreiras do Faro, en Oia. El reconocimiento fue otorgado en el 2019, aunque, como explica Fernando Lías, uno de los propietarios, meses antes ya había sido concedido de manera provisional. Desde entonces, el madrileño y su pareja, de A Coruña, proyectaron un complejo turístico que sirvió como justificación de que se encargarían de cuidar el espacio natural: «La empresa será responsable de su puesta en valor de manera sostenible porque sin la implicación del sector privado la diversidad biológica no podrá ser conservada, ya que los recursos públicos son limitados». 

La pareja de emprendedores quiso empezar el proyecto en el 2019, pero un recurso judicial lo paralizó. Denunciaron la construcción de una nave en el espacio protegido y durante los dos últimos años, los propietarios demostraron en el juzgado que ya llevaba construida desde 1955. Hace unas semanas quedaron absueltos y tuvieron que tirar la nave, por lo que ahora retomaron el proyecto de turismo que les había ilusionado.