«Competencia oficial»

Suso Varela Pérez
suso varela CRÍTICA DE CINE

LUGO

10 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El dúo artístico argentino Duprat-Cohn se ha ido labrando una carrera con películas llenas de ingenio y humor macabro pero que en el fondo escudriñan en los instintos más básicos del ser humano y en la hipocresía social en la que vive. «El hombre de al lado» (2009) y «El ciudadano ilustre» (2016) son sus mejores ejemplos. 

Ahora llegan a las pantallas con «Competencia oficial», otro de sus mecanismos de guion en el que disponen de un reparto de lujo para seguir con su estilo desenfadado y a la vez distante. El principal problema de esta película radica en que sus autores no saben a qué carta quedarse a la hora de desarrollar la historia.

Por un lado, supone un retrato sin paliativos sobre el esnobismo, los egos, el debate sobre qué es mejor y peor en el arte, la relación del artista con el público, el cine de evasión o el de reflexión, la ridiculez del «show business» y a la vez de la cultura de élites, o la dicotomía entre prestigio y éxito de taquilla.