El taller de Renfe en Monforte pierde la mitad de su plantilla en ocho años

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

LUGO

Empleados del taller ferroviario de Renfe en Monforte caminan desde la estación hacia su centro de trabajo
Empleados del taller ferroviario de Renfe en Monforte caminan desde la estación hacia su centro de trabajo CARLOS CORTÉS

La compañía no contrata a nadie para este servicio desde 1985

18 jul 2021 . Actualizado a las 22:25 h.

El último centro de trabajo suprimido en la estación de tren Monforte fue la residencia de maquinistas de media distancia, desmantelada en un proceso que se prolongó entre el 2000 y el 2003. En el año 2000, Renfe había cerrado también la base de maquinistas de grandes distancias y el taller de reparación de máquinas; y un poco antes, en 1998, le había tocado el turno al puesto de mando local. Desde entonces, el mayor centro de trabajo ferroviario en la provincia de Lugo no ha vuelto a sufrir un recorte de estas características, pero eso no quiere decir que la actividad se haya mantenido. En estos veinte años, el desmantelamiento ha sido silencioso, mediante un goteo incesante de bajas por jubilación que no se cubren. El taller de reparación de vagones de Monforte es un buen ejemplo. No parece haber peligro de cierre forzoso, pero es que su plantilla va camino de extinguirse sin remedio.

El taller ferroviario de Monforte, que tiene asignada la reparación de piezas de vagones, dispone en estos momentos una plantilla de diez personas. Son la mitad de los que eran cuando hace ocho años Renfe puso en marcha un cambio completo en su red de talleres. Era el 2013 y los trabajadores del taller de Monforte temieron que los fuesen a trasladar forzosamente a Ourense y que las instalaciones locales quedasen clausuradas. Finalmente, eso no pasó. La dirección de Integria, la marca comercial de la filial de mantenimiento de material ferroviario de Renfe, decidió que Monforte siguiese abierto, pero solo como taller secundario.

Como tal taller secundario, las vacantes que se producen por traslado, jubilación o fallecimiento no se cubren. Ninguna. El último contrato nuevo en el taller de vagones de Monforte fue en 1985. Aquel trabajador sigue en la plantilla, tiene ahora 55 años y es el más joven del taller. Aquella plantilla de 20 personas del 2013, pasó a ser de 16 en el 2018 y de 11 en el 2019. De las 10 que continúan, en realidad solo 7 están físicamente en el taller, porque tres se ocupan de labores de oficina.

La dirección del grupo Renfe garantiza a los sindicatos que la actividad de cada uno de los talleres que siguen abiertos después de la reorganización del 2016 continuará hasta que haya recursos humanos y materiales suficientes. A pesar de haber quedado tan mermada, la plantilla actual del taller todavía resulta operativa. Nadie sabe bien qué pasará cuando los retiros por edad la dejen inoperante. El cierre y traslado de los que queden es una posibilidad. Completar la plantilla con personal de subcontratas privadas es otra. Lo que parece evidente es que el futuro de la estación de Monforte como centro de reparación de piezas con personal de Renfe tiene los días contados.

Un incremento de carga de trabajo que solo duró tres años

La compañía ferroviaria adjudicó en el 2016 al taller de Monforte la carga de trabajo que tenía el de Venta de Baños, que estaba especializado en la reparación de amortiguadores de vagón y que fue uno de los que cerró en la reorganización aprobada aquel año. Aquello supuso la primera mejora en carga de trabajo en mucho tiempo para la estación de Monforte, pero no duró mucho. En el 2019, la plantilla del taller ya había mermado tanto que no quedaba personal suficiente para afrontar aquellos encargos. ahora se ocupan solo de la reparación de piezas de freno, su cometido tradicional.