Una cata descubrirá por primera vez la parte del foso más próxima a la Muralla de Lugo

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

LUGO

El arqueólogo Roberto Bartolomá al pie de A Mosqueira
El arqueólogo Roberto Bartolomá al pie de A Mosqueira OSCAR CELA

La anchura del foso rondaría los 25 metros, y todo el entramado defensivo, los 60

15 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque hoy la Muralla de Lugo tiene el título de monumento, cuando se construyó, hace unos 1.700 años, tenía una finalidad defensiva. Era, en palabras del arqueólogo Roberto Bartolomé, «unha gran obra de enxeñería» que todavía hoy guarda secretos que los investigadores intentan desvelar. Uno de ellos es el foso que la rodeaba, y del que aún no están claros varios aspectos: ¿A qué distancia se encontraba del lienzo de la muralla? ¿Llevaba agua? ¿Qué anchura tenía? ¿Cuándo se construyó?

La respuesta a algunas de estas cuestiones, y la confirmación de algunas teorías, podrían darse ahora gracias al sondeo arqueológico que el Concello de Lugo ha impulsado al pie de A Mosqueira, aprovechando la peatonalización de la zona. Como era necesario hacer el control arqueológico de las obras, el área nacionalista decidió invertir un poco más y encargar una cata que puede ayudar a resolver varias preguntas, si bien no se prevé que haya grandes hallazgos.

La cata alcanza la intersección del lienzo y el cubo de A Mosqueira
La cata alcanza la intersección del lienzo y el cubo de A Mosqueira OSCAR CELA

El entramado defensivo que los romanos diseñaron para Lucus Augusti estaba compuesto por la gran Muralla, pero también por otros elementos: el foso exterior que la rodeaba y el intervallum, que era como un cinturón interior. Si se sumaban todos los elementos, podíamos encontrarnos que entre una vivienda de la vieja Lucus Augusti y la zona más exterior del foso había unos 60 metros de distancia. «Imaxínate se sumas o intervallum, que podían ser 8 ou 9 metros, os 6 do lenzo, os 6 do cubo, e os 25 do foso, e o que o rodease. Podías ter un cinto de 60 metros», describe Bartolomé.

Desde hace años, cada vez que se construía en la Ronda da Muralla había la obligación de hacer un sonde arqueológico que solía sacar a la luz una zona que se correspondería con la parte externa del foso. Sin embargo, la cara interna, al ser la que discurría más próxima al monumento, se ha excavado en contadas ocasiones. De ahí que el sondeo que se está realizando ahora sea muy interesante. «É a primeira vez que se vai facer unha cata así, transversal, para documentar a cimentación da Muralla e o inicio do foso. Sempre que aparece, témolo do lado de fóra, pero esta é unha zona única para velo, para documentar a cantos metros do lenzo e dos cubos se inicia», abunda el arqueólogo.

Un trozo de ladrillo romano localizado en la cata
Un trozo de ladrillo romano localizado en la cata OSCAR CELA

El foso que rodeaba la muralla transcurría por lo que hoy sería la propia Ronda. «Posiblemente ten uns 25 metros de anchura e uns 4 ou 5 de profundidade. Na Mosqueira xa se intúe. A parte interior xa se vai debuxando caendo cara o que hoxe é o asfalto, como unha valgada, e logo sube cara as vivendas. Aínda que se foi enchendo ao longo dos séculos, mantívose a topografía».

Una de las dudas que hay en el aire es si el foso estaba lleno de agua o si no. «Non o sabemos, pero hai zonas nas que hai como unha especie de canais polos que posiblemente corría a auga, así que seguramente si. Ademais, isto é Galicia e chove moito, tería sentido», abunda Bartolomé. De lo que están convencidos los especialistas es de que en su día ese enorme foso tuvo que estar muy limpio, pero en el momento en el que dejó de tener utilidad, se fue abandonando. Con los siglos, desapareció.

Lo que muestra la cata

Hasta el momento, el equipo de Bartolomé ha hecho un corte en la tierra a pie de A Mosqueira que será en el que trabajarán. Es transversal a la muralla y tiene unos 3 metros de ancho por unos 16 de largo. En esta cata irán profundizando para ver dónde empieza el foso, si bien descartan llegar hasta el máximo de su fondo, porque el sondeo no es tan profundo ni amplio. Posiblemente el punto más hondo está hoy varios metros por debajo de lo que es el asfalto que ahora se humanizará.

La anécdota: un trozo de cerámica de Bonxe y una bolsa de pipas de hace cuarenta años
La anécdota: un trozo de cerámica de Bonxe y una bolsa de pipas de hace cuarenta años OSCAR CELA

Lo que ya ha dejado a la vista la excavación es la cimentación de A Mosqueira. «Descubrímola tanto na parte do lenzo como no cubo. En toda a cata vense perfectamente os estratos das distintas épocas. Nótase cando foi a operación Muralla limpa, nos anos 70, nos recheos, porque hai moito material desa época revolto e arrasado».