Los ángeles del hospital de Lugo

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

LUGO

A la izquierda, el voluntario Víctor y a la derecha, Gloria, de Humanización del HULA
A la izquierda, el voluntario Víctor y a la derecha, Gloria, de Humanización del HULA ALBERTO LÓPEZ

El HULA, primer centro de España con voluntarios que acompañan a los mayores para luchar contra la soledad

11 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los estudios que argumentan que miles de personas viven solas son un jarro de agua fría temporal. Impactan al momento, pero en cuestión de horas empieza la desolación que le produce a alguna gente saber que son muchos los ancianos que ingresan en un hospital y que no tienen familia que los acompañe. Sin embargo, las personas hospitalizadas en el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) que no cuentan con acompañantes tienen la suerte de poder optar a una estancia hospitalaria más liviana gracias a los voluntarios que los acompañan y a un Área de Humanización Hospitalaria que no pasa por alto una situación evidente, pero a veces muy olvidada. Así lo explica la supervisora del servicio, la enfermera Gloria Enríquez, que puede presumir de estar a la cabeza de un programa pionero en España, puesto que el HULA fue el primer hospital del país en incorporar un programa humano y necesario para hacer de esta una sociedad mejor. «El voluntariado nació en el año 2014 de la mano del gallego. Se hicieron distintos grupos en función de los puntos fuertes de cada voluntario», narra. Explica la supervisora que se trata de un acompañamiento no remunerado que trata de ayudar a los demás sin recibir nada a cambio: «Es una forma de dar las gracias. A veces son personas que han tenido experiencias con alguna enfermedad y que sirven de espejo para los pacientes que ahora la atraviesan».

Sin embargo, son distintas las formas de ayudar: hay personas que acuden al HULA de forma individual y otras lo hacen de la mano de las asociaciones, «toda ayuda es poca». Asimismo, Enríquez reitera que esta red ayuda a que los profesionales sanitarios estén más tranquilos, «son un soporte porque acompañan al paciente durante la medicación o lo llevan al baño».

Para una profesional como Gloria esta iniciativa «ayuda a sacar la parte buena de las personas». Además, recuerda que hay mucha gente sola, pero hay otra cuyos hijos están lejos y no pueden acompañarlos en los momentos más difíciles. Esto cobra una especial relevancia en Lugo, con una población envejecida que hace que la soledad se acentúe: «Tenemos que ser conscientes de esta realidad, y hacerle frente», afirma rotundamente Gloria. Esta red de voluntarios firmó el año pasado un convenio con la Consellería de Sanidade para incentivar a las demás áreas sanitarias de Galicia a hacer algo semejante.

El HULA tiene sobre 20 voluntarios activos, siempre dispuestos a colaborar. En estos momentos de pandemia continúa suspendida la presencia física de los mismos, y no saben cuándo la podrán retomar. Por ello, ahora mismo están realizando actividades de manera telemática.

Uno de estos ángeles que luchan contra la soledad no deseada es Víctor González. Aunque nació en Barcelona es hijo de emigrantes gallegos. Retornó a Lugo hace unos años, vio una noticia sobre el voluntariado del HULA y no dudó en alistarse. «Fui a hablar con Gloria. Además, seis meses antes mi madre había estado en el hospital y eso me hizo recapacitar», explica. Él ya ha estado con una anciana a la que visitaba tres veces a la semana: «Le coges cariño a la gente. Debemos enseñarles esto a los más pequeños qué es la empatía porque hay valores que se han perdido. No valoramos la importancia del hospital hasta que nos encontramos mal y precisamente en Lugo tenemos un hospital muy bueno y me encantaría que con esto del voluntariado fuésemos una referencia para el resto de España», concluye.

Yo me apunto

Hay dos formas de ser voluntario: a través de la web de voluntariado gallego, en la página de Política Social, o acudir al servicio de Humanización del HULA y cumplimentar un formulario.