«Las niñas»: Adornos y verdades

Suso Varela Pérez
suso varela CRÍTICA DE CINE

LUGO

22 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

España•.2020 . Pilar Palomero. Andrea Fandós, Natalia de Molina. Los que fuimos niños o adolescentes en los 80 sabemos bien lo que son objetos o conceptos como hacer la comida en la olla exprés, configurar cintas de música para los amigos, el preservativo y la campaña «Póntelo, pónselo», grupos como Héroes del Silencio, Canal Plus los viernes de madrugada, Chimo Bayo, el radiocasete y el «walkman», las portadas de «Interviu»... Luego, todos los que fuimos adolescentes sabemos lo que significa el primer cigarrillo, el primer vaso de licor...

Si todo esto, y mucho más, ya lo sabemos, ¿es necesario realizar una película como «Las niñas»? Lo que tiene que servir de contexto se convierte en esta ópera prima en lo relevante, dejando precisamente lo más importante en segundo plano. La película de Pilar Palomero es tramposa y complaciente para un público nacido en la posmovida de los 80, con momentos sonrojantes como las niñas bordando o escuchando frases en el colegio de monjas del tipo «compórtate como Dios manda».

La infancia y la adolescencia es un territorio de sueños, descubrimientos, fracasos, amigos, sufrimientos, preguntas, dudas, secretos, rebeldía... pero si cuando lo llevas a la pantalla te recreas más en el adorno —que se puede contextualizar en un minuto o un plano— acabas perdiendo el alma de tus personajes. «Las niñas» no aporta nada nuevo (con ironía, eché en falta a la niña con la llave de su casa colgada en el pecho). Para conocer el alma de las niñas recomiendo «Verano 1993». No hay adornos, hay verdad.