Os Ancares y O Courel no llegan al 10 % de la producción habitual de castaña

La avispilla del castaño y la climatología han hecho mella en el sector

Jesús Quintá, presidente de la IXP Castaña de Galicia
Jesús Quintá, presidente de la IXP Castaña de Galicia

monterroso / la voz

Cuando llega el otoño, las industrias que tienen en la castaña su materia prima comienzan a funcionar a pleno rendimiento. Sin embargo, este año la caída de la producción está siendo notable. Estima Jesús Quintá, presidente de la Indicación Xeográfica Protexida (IXP) Castaña de Galicia, que entre la climatología y sobre todo la avispilla del castaño la producción en la comunidad habrá caído cerca de un 40 %, 10 puntos más que la estimación del ejercicio anterior.

«A pesar de que nos custou conseguir o permiso do Ministerio para que se puidese recorrer ao mosquito Torymus para combater a avispilla, Galicia foi a rexión de Europa na que máis se soltaron e máis rápido. Iso é o que permite que non teñamos unha catástrofe total na castaña, podíamos ter perdido ata o 90 %, e calculo que o ano pasado se perdeu o 30 % e este ano arredor dun 40 %. Tamén a causa da climatoloxía, que non axudou», desgrana Quintá.

 Una zona que este año ha sufrido especialmente la entrada de la avispilla invasora es la montaña lucense. Los cálculos apuntan a que «non se chegou nin ao 10 % da produción habitual». O Courel fue precisamente la zona en la que más atacó la avispilla, mientras que por ejemplo el curso pasado había afectado especialmente a otros municipios, como pudo ser Castroverde. A nivel climatológico, aunque septiembre echó una mano con la lluvia, algunas granizadas y cierta sequía durante algunos momentos no colaboraron con el sector.

«Na montaña lucense non se chegou ao 10 % da produción habitual»

En Galicia, donde se estima que en otoño más de 10.000 personas pueden recoger castaña al día, en un año muy bueno pueden recolectar unas 20.000 toneladas de castaña, en un ano medio unas 15.000, y este otoño se estima que podrían quedarse en unas 12.000. Hay que tener en cuenta que hay mucho fruto que, sobre todo en las zonas más agrestes, no llega tan siquiera a recogerse. Muchos soutos son pequeños y están semiabandonados, por lo que es materia prima que se pierde. Bien es cierto que una buena parte de esta, sobre todo la de castaños más viejos y enfermos, posiblemente no diese la calidad suficiente que exige el mercado.

Aunque para muchos resulta desconocido, el sector de la castaña maneja en la comunidad gallega cifras muy importantes. En origen podría rondar los 30 millones de euros y su valor final dispararse hasta los 100.

El destino de la mayor parte de la castaña que se produce en Galicia es para el extranjero, donde hay mayor aprecio por el fruto otoñal.

La rentabilidad del sector: una hectárea plantada puede producir más de 5.000 euros a los doce años

La IXP Castaña de Galicia sueña con que en un puñado de años se puedan ver en la comunidad más soutos con vistas a producir castaña para el mercado. Aunque en la comunidad sigue imperando la idea de que la rentabilidad de los árboles está en el pino o el eucalipto, el castaño también puede ser una buena opción. Eso sí, necesita un poco más de paciencia.

«Non todos os terreos son iguais e os coidados que reciben os frutais tampouco, pero está calculado que a castaña é un dos produtos máis caros que hai no campo», apunta Jesús Quintá. «O normal é que unha castaña de calidade suba de 1,50 euros en orixe. Os cálculos serían que por exemplo nunha hectárea de terreo se poidan recoller de media uns 5.000 kilos. Iso significa que podes facer por hectárea uns 7.500 euros anuais a partir dunha data».

Pero la pregunta es: ¿cuánto se tarda en empezar a sacar rentabilidad a un castaño. La respuesta también la tiene el máximo responsable de la IXP Castaña de Galicia. «Depende de como se coide. Un castaño ben coidado e ben regado vai dar froito en dous ou tres anos, pero para que a castaña sexa rentable precisaranse uns dez ou doce anos». Si los cuidados son muy buenos, se puede acelerar el proceso un poco. Además, luego la rentabilidad es anual y los cuidados que demanda el frutal no son muchos.

Desde la IXP están trabajando para que en Galicia se extiendan los soutos y estos tengan un planteamiento más fácil de aprovechar. También para conseguir más producto monovarietal, que es el más preciado, ya que se estima que en la comunidad hay más de 80 variedades de castaña reconocidas.

Una suelta del parásito «Torymus sinensis» para luchar contra la avispilla del castaño
Una suelta del parásito «Torymus sinensis» para luchar contra la avispilla del castaño

La avispilla, el coronavirus del castaño que también llegó de China y entró a España por Italia

Salvando las distancias, la avispilla es al castaño lo que el coronavirus al ser humano. Se trata de un insecto que ataca el árbol de una manera que puede incluso llegar a secarlo. La avispilla es un viejo conocido de Asia, y a Europa llegó procedente de China. Entró por Italia hace más de tres lustros y en el país transalpino llegó a menguar la producción de castaña hasta un 90 %. Todavía hoy no han recuperado volúmenes normales.

A España entró primeramente por Cataluña, donde el castaño es anecdótico, y más tarde por Ronda, donde hay una mancha importante de superficie plantada. Ahí fue cuando el sector comenzó a preocuparse. En Galicia confiaban en que tardase un par de años en entrar, pero apenas doce meses después ya estaba anidando en los castaños gallegos. «Entrou hai catro ou cinco anos. Cando o fixo nós xa levabamos tempo dicindo que había que tomar medidas», explica Jesús Quintá.

Tras comprobar lo que se había hecho en otros países, el sector pidió a las administraciones que se recurriese al mosquito Torymus, que se come las larvas de las avispillas, para controlarla, pero el gobierno central se despreocupó del tema durante tiempo hasta que la presión fue tan alta que no le quedó más remedio que autorizar a la Xunta a soltar los mosquitos. «Todo eran negativas, pero ao final autorizaron a solta controlada experimental e o ano pasado xa se fixo unha xeral», abunda Quintá, que incide en que «isto é como a pandemia, veu de China, entrou en Europa por Italia e está para quedarse. A avispilla pode acabar co castaño, así que temos que tentar controlala».

Los parásitos que atacan a la avispilla están presentes en un 3 % de la superficie que ocupan los soutos

Somos Agro

Medio Rural sostiene que estas cifras garantizan el establecimiento del Torymus en toda la comunidad

La Xunta sigue apostando por el control biológico para luchar contra la avispilla del castaño. Por eso, en los últimos años ha procedido a soltar millones de individuos de Torymus sinensis, un parásito que combate esta plaga. Ahora, los datos confirman que este nuevo insecto se ha asentado ya en la comunidad y está combatiendo la plaga que afecta a los soutos gallegos, aseguró ayer el director xeral de Planificación e Ordenación Forestal, José Luis Chan. 

Chan afirmó que, de forma general, las parasitaciones obtenidas alcanzan de media un 3 % en las zonas de mayor superficie de castaños y, por lo tanto, de producción de este fruto. Se refería a los soutos del interior de Lugo y Ourense. Considera que estas cifras garantizan el establecimiento de poblaciones estables del parásito. Además, destacó que en muchos puntos analizados la parasitación llega al 20 % y, puntualmente, al 44 %. El director xeral también sostiene que estos datos demuestran que «a Xunta comkeza a gañar a batalla cotra a avespiña do castiñeiro a través da loita biolóxica». Durante el pasado año, la consellería soltó 1,6 millones de parásito en 7,524 puntos de toda Galicia, cubriendo la totalidad de las masas de castaños gallegos. Además, está previsto que este año se suelten otros 1,6 millones de individuos. 

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