Cree que la buena racha no debe apartar al equipo del objetivo real, mantener la categoría
10 nov 2020 . Actualizado a las 19:16 h.A Iriome González (Icod de los Vinos, Santa Cruz de Tenerife, 1987) le está pasando lo que todos los jóvenes han experimentado alguna vez en su vida. Para su desgracia, le ha tocado ver como sus amigos se lo pasan genial en una fiesta a la que él no ha podido acudir. Desde la distancia, tiene que conformarse con observar cómo otros disfrutan del momento, contando los días que quedan para unirse a ellos y sentir esa alegría que desprenden. En este caso, el canario no ha podido estar junto a sus compañeros las últimas semanas debido a una lesión en la parte anterior del muslo, que le ha tenido apartado de los terrenos de juego de forma casi total desde el encuentro ante el Leganés. Ahora, afronta la recta final de su recuperación con ganas de llegar lo antes posible a la «fiesta» del Lugo.
-¿Cómo evoluciona su lesión?
-Me noto mucho mejor desde hace un par de semanas. Ya estoy haciendo cosas con el grupo y estoy cerca de mis compañeros, que es algo importantísimo.
-¿Tienen algún plazo marcado para su regreso?
-No, ninguno. Ni a mí ni al cuerpo técnico nos gusta el tema de los plazos. He hecho un par de sesiones con mis compañeros y aún me noto falto de forma física, así que aún tengo que ponerme a punto.
-Desde el partido ante el Leganés, solo ha participado unos minutos ante el Castellón, donde, por cierto marcó el gol de la victoria. ¿Hubo recaída?
-Sí, fue una recaída. Pensábamos que ya estaba listo para volver, pero no fue así. Noté un pinchazo en caliente durante el partido, pero pude terminar. Fue al día siguiente cuando vimos que era más grave de lo que parecía. Estoy contento de haber marcado, claro, pero no sé si compensa el tiempo que he estado de baja por forzar.
-Solo ha disputado esos pocos minutos bajo las órdenes de Nafti. ¿Cómo es el trato con él?
-En realidad, no hemos podido hablar casi a solas desde que llegó. El calendario ha sido infernal y ha estado lleno de partidos, viajes y entrenamientos, así que lo que hemos hablado ha sido todo de forma grupal. Es una persona muy profesional y muy centrada en lo importante, y ya está intentando amoldar al equipo a su gusto ahora que tiene algo más de tiempo.
-¿Cómo vivió el vestuario el cambio de técnico? Fue un punto de inflexión, eso seguro.
-Actuamos como profesionales, que es lo que somos. Reconozco que les teníamos mucho cariño a Juanfran y a Adrián [Rubio], porque tuvieron el valor para aceptar el reto que ellos aceptaron. No todos los entrenadores tienen eso.
-¿Qué cambió para que empezasen a llegar los resultados?
-Ya lo dábamos todo con Juanfran, pero es evidente que los resultados no llegaban. Nafti ha traído conceptos nuevos, aunque yo creo que el contexto es clave. Ahora tenemos toda la plantilla al completo, quitando lesiones, algo que Juanfran no tuvo. Además, conseguimos entrar en dinámica, que es importantísimo. Cuando las cosas van bien, todo te parece mucho más fácil.
-¿Cómo nota al equipo?
-Con ganas de avanzar y de seguir creciendo, sobre todo. Hay un gran ambiente, creo que porque todos estamos teniendo minutos, que es algo que siempre ayuda.
-Y cómo encaran el partido ante el Albacete?
-Concentrados. En esta categoría nunca te puedes fiar, porque siempre hay sorpresas. Cualquiera te pone las cosas muy difíciles, como ya estamos viendo.
-Después de esta gran racha, ¿El equipo sigue aspirando a salvarse? ¿O a algo más?
-Creo que sería un error pensar que aspiramos a mantener este ritmo. No creo que nos convenga. Claro que vamos a seguir luchando por las victorias, pero no es realista pensar que vamos a seguir así para siempre. En Segunda, coges una racha negativa y ya estás de vuelta en el pozo. Primero tenemos que asegurar los 50 o 55 puntos, y luego ya veremos. Ambiciosos, pero con cabeza.
-¿Y a qué aspira a nivel personal? Imagino que depende de su estado físico.
-La verdad es que estoy mosqueado con la lesión. Me encontraba muy bien cuando llegó y estaba contento con mi aportación. Son gajes del oficio. De momento, quiero volver y ayudar al equipo. Si al grupo le va bien, a mí me irá bien, porque el colectivo contagia al individuo, o así lo veo yo.
-¿Cómo ve su futuro? ¿Le gustaría terminar su carrera en Lugo?
-Aún queda mucho para eso, espero (ríe), pero es algo en lo que todos vamos a terminar pensando. Yo tengo 33 años, así que tampoco está tan lejos. La verdad, no lo sé. Me gustaría volver a Tenerife, aunque ahora lo veo muy complicado ya. Si no, me retiraría aquí sin problema. Estoy muy a gusto y pienso que lo estaría hasta el final de mi carrera.
-De hecho, su carrera ya es muy extensa y ha vivido tanto alegrías como decepciones. ¿Cuál ha sido el momento más feliz?
-Guau. Nunca lo había pensado. La permanencia con Eloy Jiménez, hace dos años, tiene que estar ahí arriba seguro. La del año pasado, también, porque éramos un grupo súper unido y los últimos meses fueron épicos. El ascenso con el Tenerife, marcar dos goles en un derbi contra Las Palmas... No me puedo decidir, pero las permanencias con el Lugo siempre tendrán un hueco en mi corazón.
-¿Qué mensaje tiene para la afición del Lugo, que este año tiene que verles desde el televisor?
-Que muchas gracias. Y que sé que somos pocos, pero los que somos contamos como muchos más. No hay nada que los jugadores valoremos más.