Dos opciones para un fin de semana confinados: los lagos de Teixeiro y Santa Eulalia de Bóveda

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo LUGO / LA VOZ

LUGO

El área recreativa, a pesar de sus deficiencias, es un buen plan de sábado

07 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Corría el año 1985 cuando se inauguraba oficialmente el área recreativa de los lagos de Teixeiro. Un entorno idílico pensado para que el hombre entrase en contacto con la naturaleza a pleno pulmón a escasos minutos del centro de la ciudad amurallada. Pero el tiempo pasó y la brillante área recreativa fue perdiendo poco a poco su brillo hasta convertirse hoy en un espacio en el que todavía se percibe su belleza a pesar de que pide a gritos que le echen una mano. En estos tiempos de coronavirus y confinamiento, un paseo por el lugar resulta una buena alternativa para estos fines de semana de clausura perimetral.

El acceso a los lagos de Teixeiro va acompañado de baches, pero una vez que se llega, merece la pena. En pleno otoño, el lugar es un regalo para los sentidos. Dar un paseo a pie o en bicicleta es una buena opción. En un día claro, la luz se filtra entre las copas de los árboles haciendo filigranas. En el centro del área se encuentran los lagos encadenados, que claman a gritos por una limpieza que retire la capa de lodo del fondo y devuelva al líquido cierta transparencia.

Bien es cierto que ese color oscuro (en unas partes verdoso, en otras más negruzco) también es el que permite que la superficie del agua funcione como un perfecto espejo reflejando árboles y arbustos en una imagen melancólica y mágica.