Un verano de turismo nacional que busca lugares tranquilos

El interés por parajes sin masificación se nota en lugares de la Terra Chá


VILALBa / LA VOZ

Turistas españoles que buscan tranquilidad. Así podría resumirse el desarrollo de la primera mitad de este verano en una comarca como la Terra Chá. La pandemia se nota en un descenso del número de visitantes, aunque en algunos lugares la disminución parece menor de lo que podría suponerse teniendo en cuenta los efectos del covid-19 en casi todo el planeta.

El mes de agosto se parece a otros en la actividad de la oficina municipal de turismo de Meira, aunque el número de visitantes, aún sin disponerse de datos definitivos, será menor. El mes de julio, en cambio, se caracterizó por un notable presencia de visitantes que llegaban a la localidad en autocaravana.

La encargada del servicio, Yoani Jartín, manifestó esta semana que un buen número de los usuarios de las autocaravanas eran extranjeros. Sea cual sea el país de origen, sí parece claro, como explicó la responsable de la oficina, que lo que se busca es huir de ambientes masificados. «Os turistas preguntan por sitios aos que poden ir e non hai moita xente», dijo Jartín.

En cuanto al mes de agosto, se está notando un predominio de los turistas españoles sobre los extranjeros, según manifestó la encargada de la oficina. En Meira, como ya se lleva a cabo desde hace años, se organizan visitas guiadas a la iglesia, con explicaciones sobre la riqueza artística del templo y sobre las vicisitudes históricas de la abadía, fundada en la Edad Media.

En Viladonga (Castro de Rei), cuyo interés dentro del patrimonio histórico se reparte entre el castro y el museo, la cifra de visitantes está suponiendo una relativa sorpresa, pues se asumía que este verano sería de escasa animación. El mes pasado, por el museo pasaron unas 1.600 personas frente a las casi 3.000 de julio del 2019. «Estamos sorprendidos das visitas porque hai bastante xente», reconoció la directora del Museo de Viladonga, Elena Varela, en días pasados.

Sí se nota una disminución de las visitas de grupos, que eran habituales otros años. De todos modos, Varela comentó que mientras ha bajado la presencia de expediciones de varias decenas de personas, que llegan a Viladonga en autocar, se mantienen las visitas individuales y familiares. En días de buen tiempo, en el castro se nota animación; si las circunstancias meteorológicas no son plenamente estivales, se aprecia, dijo Varela, la presencia de visitantes que están veraneando en A Mariña.

Por su parte, en la oficina de turismo de Vilalba, a falta de datos definitivos sobre este verano, se aprecia que los visitantes españoles constituyen una clara mayoría, aunque en las últimas semanas empiezan a verse turistas extranjeros. En cuanto al grado de conocimiento del municipio y de la comarca, hay visitantes que buscan detalles de lugares que ya conocen y visitantes que demandan información sobre lugares de interés.

Las especiales circunstancias de este verano también se notan en las preferencias que se observan en la oficina de la capital chairega, ya que, según las explicaciones ofrecidas, la gente busca lugares tranquilos y alejados de aglomeraciones para su tiempo de descanso.

Planes para seguir completando el centro de interpretación de Bretoña

El centro de interpretación de Bretoña, puesto en marcha por el Concello de A Pastoriza, tendrá próximamente más alicientes. Con su apertura, que tuvo lugar en junio del año pasado, se buscaba divulgar el pasado britoniense de la actual diócesis mindoniense, en tanto que para próximos meses se prevé completar las instalaciones.

Por un lado, se abrirá una sala de exposiciones; por otro, se pretende la divulgación del castro de Saa, en donde, por impulso del Concello, se han realizado excavaciones en los últimos años. Esos planes se llevarán a cabo con fondos del Plan Único de la Diputación, como explicó ayer el alcalde pastoricense, Primitivo Iglesias.

Aunque las limitaciones de este verano pueden suponer una limitación de movimientos, en el centro de interpretación hay un goteo casi constante de visitas. Así las cosas, Iglesias se mostró convencido de que acabaría siendo uno de los lugares de referencia del municipio, y destacó además que estaba proyectada una ruta de senderismo con inicio en Bretoña.

Por otro lado, también está prevista la construcción de un centro de interpretación en Fonmiñá, que explicará la riqueza ambiental de la cuenca del Miño y que se unirá con el Pedregal de Irimia con una senda. Esa actuación, promovida por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, reforzará también la divulgación del municipio, dijo Iglesias.

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