Lugo lleva 54 días sin lluvia y cinco meses con balance hídrico negativo

Los ríos de la cuenca del Miño comienzan a ir en niveles por debajo de 10 centímetros

El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual
El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual

lugo / la voz

Lugo está viviendo también un verano atípico en lo meteorológico, tanto que en el mes de julio, en la capital de la provincia, no se llegó a registrar ningún litro de lluvia por metro cuadrado, algo que no ocurría desde 1986. Los datos son de Meteogalicia, que en su estación del Campus de Lugo lleva 54 días sin que se anoten precipitaciones, desde el 16 de junio.

Esta situación tan inusual se reproduce en varias estaciones meteorológicas de la provincia, donde no cayeron gotas del cielo desde mediados de junio: Alto do Faro (Chantada), Bóveda, Míllara (Pantón), Olveda (Antas de Ulla), Portomarín, San Fiz (Chantada), Serra Vacaloura (Portomarín) y Xabrega (Sober). Pero al menos otras diez estaciones donde la lluvia no superó los dos litros desde hace ocho semanas, algunas de ellas en Terra Chá -como Cospeito o Castro de Ribeiras de Lea- lo que viene a demostrar que la sequía arranca desde un poco más arriba de la zona centro de Lugo y recorre todos los concellos de la montaña y del sur provincial.

Para comprobar que estamos viviendo valores anómalos, no solo sirve el citado dato de cero precipitaciones que nos retrotrae a 1986, si no que para Meteogalicia los valores climáticos normales de Lugo serían de entre 21 y 29 litros por metro cuadrado solo en julio. Por ejemplo, el pasado año fueron 30, y llegó a haber anualidades de 60 (2001) y hasta 77 (1983). Meteogalicia califica el julio en Lugo de «extremadamente seco», que sumado a los 14 días de junio y lo que llevamos de agosto, así como a la predominancia de vientos del norte, comienza a tener consecuencias, tanto en el campo como en los ríos, además del incremento de posibles incendios forestales.

El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual
El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual

«Leva tempo sen chover de verdade», afirmaba esta semana el ganadero de Castro de Rei José Vega. Y es que ya no solo se trata de que en el centro de la provincia se lleven 54 días sin precipitaciones si no de que el balance hídrico del año es muy negativo. De los ocho meses que llevamos, en cinco los valores han sido negativos, incluido el de febrero.

Los pastos destinados a las explotaciones ganaderas están secos y, por otra parte, los agricultores llevan semanas utilizando el riego para mantener las huertas. Concellos como los de Castro o Xermade ya piden a los vecinos que hagan un uso racional del agua, y las restricciones podrían comenzar en cualquier momento si prosigue la sequía.

En la cuenca Miño-Sil el agua embalsada a 4 de agosto era de 2.219 hectómetros cúbicos, un 1,88 % menos que la semana anterior. Mientras que los ríos de la cuenca alta del Miño cada vez van más menguados. Por el momento no registran parámetros negativos de caudal pero sí importantes reducciones de profundidad. Así, según los datos de la Confederación Hidrográfica, el Miño a su paso por Ponte Vilar, en Cospeito, tiene un nivel de apenas 7 centímetros. Cuando llega a Lugo, en Cela, registra 20 centímetros, cifra inferior a lo habitual. Otros ríos con niveles bajos son el Sarria en A Pobra de San Xiao, con seis centímetros; el Narla, con 10; o el Neira, en O Páramo, con 11 centímetros. También están en parámetros de nivel bajo ríos como el Lor, en Parada, o el Cabe, en O Incio.

El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual
El Miño a su paso por Lugo con un caudal más bajo del habitual

Temperaturas de 40 grados y medias muy encima de lo habitual en los valores climáticos

En los veranos del 2016 y 2017 en Lugo se llegaron a registrar dos días con 39,3 grados (3 de septiembre y 21 de agosto, respectivamente), la temperatura más alta en lo que llevamos de siglo XXI. El pasado jueves se estuvo a un paso se superar ese récord cuando se alcanzó los 38,9 grados, la tercera más alta.

El problema de esta cifra tan excesiva es el contexto del verano del 2020. Y es que las temperaturas medias están siendo más elevadas de los parámetros habituales. Al no registrarse jornadas de nubosidad ni de lluvias, las horas de sol son mayores, y por tanto, el calor se mantiene día tras día. Así, la media en Lugo de las máximas absolutas en julio fue de 27,6 grados, tres por encima de los valores climáticos que define Meteogalicia. Y en lo que llevamos de agosto la media es de 30,99 grados, una cifra que sería récord absoluto, aunque aún quedan tres semanas de mes para bajar esa temperatura.

Donde sí se superaron los 40 grados en la provincia el jueves fue en Monforte (40,2) y en San Clodio (40,8), cuyas medias de las máximas en julio y agosto estuvieron rondan los 33 grados. 

El terrible verano de 1990

Aun así, parece difícil que se lleguen a superar este año los valores absolutos registrados en aquel mítico verano de 1990, donde sucesivas olas de calor, además de favorecer la expansión de pavorosos incendios forestales en la provincia, dejaron también en la capital lucense 41,2 grados el 20 de julio y 40,8 grados el 4 de agosto. Aquel verano, solo en julio la media de las máximas fue de 29,1 grados, 4,5 por encima de lo habitual. El 2013 fue otro verano de mucho calor, con los 42,6 que registró Pantón el 20 de agosto.

Crecen las ventas de ventiladores

La mayor presencia de los lucenses en los hogares por culpa del coronavirus y las elevadas temperaturas han provocado que en las últimas semanas, y especialmente esta que termina, se hayan disparado las ventas de ventiladores en Lugo. Las tiendas de electrodomésticos de la ciudad no han dado abasto y han sacado todos los aparatos de los almacenes y han ofrecido importantes descuentos. 

Previsiones para los próximos días

Las previsiones de Meteogalicia y de Aemet anuncian un aumento de la nubosidad este lunes que desembocará en la tarde del martes en posibles tormentas que descargarán la ansiada lluvia. Esta situación continuará el miércoles. Más a largo plazo, se anuncia posibilidad de precipitaciones para el próximo fin de semana, cuando el sábado es festivo.

«Nótase que este ano hai máis seca»

XOSÉ MARÍA PALACIOS
Campos secos en el municipio de Castro de Rei
Campos secos en el municipio de Castro de Rei

Ganaderos de la Terra Chá afirman que el campo necesita lluvias

«Nótase que este ano hai máis seca». Así se refería ayer un ganadero de Castro de Rei, José Vega, a la situación del campo. Explicaba que la falta de lluvias no era un fenómeno totalmente reciente, aunque sí, dijo, hay este año un detalle destacado: el 2020 se está caracterizando por las escasas precipitaciones. «Leva tempo sen chover de verdade», afirmó.

Una de las principales consecuencias puede notarse a finales del verano y a principios del otoño: se corre el riesgo de que la cosecha de maíz, manifestó, sea peor que la de otros años. También parece probable que a corto plazo, por estar el terreno seco, será necesario regenerar algunos prados.

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