Nueva realidad


Así que ahora hay que pasarse por la piedra a Hernán Cortés, Colón, Pizarro, Fray Junípero Serra y toda esa ralea. Racistas sin conciencia que eran estos tipos, por lo visto. Mira que pasaron cinco siglos de por medio y yo sin enterarme. Pues vaya. Pero bueno, no hay problema: al fin nos llega una generación con temple y con coraje suficiente como para abrir de par en par las cloacas de la historia y colocar a estos tipejos en su sitio. Tras tanto tiempo de constante oscurantismo, ya tocaba.

Veleidades de este tipo no son nuevas: se dan las circunstancias adecuadas, te da la vena inquisitoria y de la noche a la mañana te conviertes en el nuevo inquisidor. Y, hala, a purgar. Y qué purga mejor que cercenando siglo a siglo, de raíz; enviando a Mr. Proper a la noche de los tiempos, que retoque los recuerdos y nos quede en la memoria un ultra blanco deslumbrante tipo Ariel. Pues nada, habrá que andarse con cuidado y apuntarse a este jaleo, asomarse a la ventana aquí en el alto y jalear al nuevo Torquemada. Aplaudir como a Nerón cuando le daba con la lira mientras Roma ardía. No vaya a ser…

Claro que, ahora que lo pienso... No sé yo si el hecho de asomarme a jalear será un buen plan. En este nuevo régimen cualquier macho que se precie es, cuando menos, sospechoso; salvo el macho alfa, por supuesto. Así que el mero hecho de mover la nuez para tragar saliva, puede suponerme ir a engrosar la fila para darme matarile…Tengo una idea: ¿y si me planto frente al busto de Simón Bolivar, en Fonte dos Ranchos, y me pongo a berrear como un poseso:¡viva el libertador!?… ¿eh?... Qué les parece. Yo no soy tonto, amigos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Nueva realidad